viernes, 21 de marzo de 2014

Felicidad [01??]

♠ Nombre de la historia: Felicidad.
♠ Pareja: KyuMin
♠ Género: Romance, Drama, Lemon, Fluff, Comedia.
♠ Descripción: Para Kyuhyun, hay un antes y después desde la aparición de Sungmin en su vida. Antes: rebeldía, vacío existencial, infelicidad, disconformidad; Después: sosiego, alivio, amor, Felicidad. La llegada del bajito y precioso titulado de Odontología sin duda mejora su existencia y gracias al poderoso amor que comparten, por fin se siente listo para abandonar su pasado  y ser un hombre adulto responsable y bien portado. Pero a veces los errores pasados no siempre nos permiten continuar como queremos. Un día cierto obstáculo llega a su puerta con el objetivo de cambiarles la vida para siempre ¿Podrán ellos seguir avanzando a pesar de esto? ¿Su amor podrá seguir sobreviviendo a lo largo de los años? ¿Podrán juntos mantener la felicidad mientras evaden los baches de la vida? 



Capítulo 1: Hoy sin un padre, mañana con dos.



-Kyuhyun-ah ¿Terminaste de aspirar la sala?
-Sí, Hyung.

Respondió el chico, liberando un cansino suspiro por la tarea recién terminada. Pero bueno, aquello no importaba, ni esa tediosa faena ni ninguna otra, incluso que le golpearan las bolas estaba bien porque era feliz y nadie podría arruinar eso. La cantidad de paz que se desbordaba en su interior, Dios…era enorme, y más aún cuán bien le hacía sentir eso.

Se sentía tan malditamente completo.

Todo aquel vacío y duda existencial experimentada en su vida se había esfumado, porque aquello que necesitaba había aparecido por fin: Lee Sungmin, su novio, el amor de su vida.

Tan solo llevaban diez meses y unos cuantos días juntos, pero tenía claro que deseaba proyectarse con aquel hombre hasta el día de su muerte, porque nunca había existido alguien que le hiciera sentir temor de lo tan enamorado que estaba, así tampoco, quién le motivara a reponerse de lo insufrible que era su vida en el pasado.

A Kyuhyun no le gustaba del todo ser así, pero a causa de la presión paternal sobre sus hombros y la propia por conseguirse una buena vida, siempre fue un estudiante modelo. Primaria, secundaria e instituto. En cada grado siempre fue el primero de la clase y priorizó sus estudios hasta lograr a estudiar administración pública en la Universidad. Y el primer año como siempre fluyó perfectamente, buenas notas y ningún problema a su alrededor, solo el enorme vacío de soledad en su interior.

Hasta que un día, las cosas cambiaron y no para bien. 

No sabe precisamente cómo entró a aquel grupo, pero recuerda que una tarde soleada, un chico de su clase lo invitó a una fiesta, la cual presagiaba espiral de alcohol, desenfreno, drogas, sexo e irresponsabilidad. Lo entendió en cuanto se vio con una lata de cerveza en la mano, frente a un espejo en la casa del no se quién que había organizado la juerga y a pesar de saber que estaba mal, no se resistió a ser consumido totalmente por la estupidez, porque todos le decían que aparte de una buena apariencia tenía un futuro asegurado, pero a él no le importaba porque seguía sintiéndose inconforme con su vida y quería averiguar si aquello la llenaría de alguna forma.

Su padre estaba iracundo, su madre decepcionada y su hermana mayor terriblemente preocupada, pero sin importarle, por casi tres años Kyuhyun se encargó de auto-destruirse tanto física como mentalmente. Dentro de un grupo de "Amigos" tan o más perdidos que él, aprendió a ser un patán de primera llenando sus pulmones de drogas baratas, sus venas de alcohol y su cuerpo de malos tratos. Durante todo ese tiempo recuerda haber terminado al menos siete veces en el hospital por intoxicación, aunque por más que intentara rememorar, nunca pudo traer de vuelta a su mente el rostro de la chica con la que perdió la virginidad, o si quiera su nombre. Bueno, no era como si importara, total, desde ese punto en adelante tuvo relaciones inestables tan irrelevantes como aquel momento.

Para sus compañeros y amiguetes fue un total misterio como a pesar de todo el descuido, Kyuhyun era capaz de aprobar todas sus asignaturas con notas medio decentes ¡Si hasta se quedaba dormido en clases! aunque sus cercanos sabían que él poseía una brillantez innata, permitiéndole sacar buenas calificaciones sin mucho esfuerzo. Aún así, cuando a duras penas llegó a su quinto y último año, tuvo gran dificultad con un ramo. Tanto había sido su indiferencia en clases, que el rey indiscutido de las matemáticas no podía entender lo que estaban pasando en cálculo avanzado.  En ese momento fue su Noona Ahra, una de los pocos que amaba en su familia, la que le suplicó una vez más que se saliera de aquel abismo en el que se estaba hundiendo y agregó junto con un cheque que se buscara un tutor para que no reprobara aquella materia. Ella no lo supo en ese momento, pero esa última cosa, había sido la petición más inteligente que pudo hacerle a su hermano para sacarlo de su infierno, porque tras obedecer de mala gana y buscar en uno de los murales de la universidad a un tutor de cálculo, encontró a Lee Sungmin, quien aparte de ofrecer clases por cinco dólares la hora, añadía como promoción limitada, el sosiego que el tanto necesitaba.

No fue ni muy rápido ni muy lento cómo se enamoró, pero en cada clase se sentía más encantado con su bajito tutor. Era tan diferente a lo que era él en ese momento y muy parecido a lo que era antes de caer en las bajezas de la vida, solo que al contrario de él, Sungmin era feliz, animoso y dulce. También tenía esa particularidad de emanar paz y comprensión, ya que se había graduado en la misma universidad hacía un año y sabía de la mala reputación de Kyuhyun y su pandilla, pero aún así nunca reparó en sus errores y se los echó en cara, al contrario, siempre fue dulce y con palabras correctas supo cómo ayudarle a encontrar el camino adecuado, porque sabía que Kyuhyun era una buena persona a pesar de lo que cuchichearan en la universidad. Además, también era dulce con él aunque no se diera cuenta, y eso a Sungmin, tampoco tardó en gustarle. 

Y durante un semestre completo, Sungmin fue una presencia aliviadora en la vida del menor, como tutor, después como amigo, y finalmente volviéndose alguien imprescindible, colmándolo de felicidad en cuanto se dieron el primer beso, porque en cuanto esa dulce boca chocó con la suya en una danza apacible, Kyuhyun sintió en su interior como ese vacío iba siendo lentamente llenado, aprendiendo a la vez, a encauzar su vida del modo correcto. Y aprendió que si quería retomar su vida, debía dejar los excesos, y gracias a eso supo cómo distinguir a las personas que valían la pena, así empezó a amar a Sungmin,  así comenzó a hacer el amor por primera vez, y así fue como también pensando en él decidió hacer su práctica y tesis con todo el potencial que su brillante cabeza poseía y se tituló exitosamente, consiguiendo trabajo después en la área administrativa de un hospital, enfrentándose a su encolerizado padre, diciéndole que le importaba un rábano la herencia y la imagen familiar, que prefería mil veces estar con Sungmin y por eso se irían a vivir juntos al departamento del mayor, cosa que habían empezado hace un par de meses y estaba resultando bastante bien hasta ahora. 

Kyuhyun se sentó pesadamente en el sillón frente a la televisión y exhaló paz y satisfacción. No era mucho lo que tenía por ahora, ambos estaban recién empezando en sus respectivas profesiones, pero aún así, Kyuhyun estaba agradecido y sentía que no necesitaba nada más. Era feliz, un hombre sano, se sentía curado y purificado por el amor de su novio. Limpiado de sexo irracional, de drogas, de alcohol, de amistades estúpidas y de todo lo que en el pasado hubiese hecho mal.

- Kyu- Llamó el mayor de brillante cabello azabache, buscando las piernas de su novio para sentarse- ¿Dónde dejaste el té? 
-En la alacena.
-Pero amor, eso va en el primer compartimiento del buffet. 
-Ah, lo siento- Se disculpó algo apenado- Aún no me aprendo el lugar de todas las cosas. 
-No importa- Rió el mayor, tomándole el rostro- Pronto encontraremos la forma de adaptarnos correctamente a la presencia del otro. Además, me gusta un poco que las cosas no estén en su lugar, me ayuda más a acostumbrarme a que estés aquí. 
-Ouw…-Soltó el otro enternecido.
-Pero no abuses- Sungmin advirtió enseguida haciendo reír al castaño bajo su cuerpo.
-Ah, ese es mi maniático novio- Suspiró atrapando los labios del otro.
-Ñejeje, novio- Sungmin carcajeó tiernamente al oír la palabra. 
-¿Qué? ¿Casi un año y aún te emociona que diga que eres mi novio?- Se mofó el menor, entretenido.
-Ah, cállate- Espetó el otro avergonzado, haciendo a Kyuhyun apretujarlo fuerte en sus brazos y darle un malicioso beso en el cuello. 
-No te enfades- Le pidió con un tono patoso de súplica, rozando el sensible oído del pelinegro con sus labios- A mí también me emociona oírlo y decirlo. 
-¿En serio?- El azabache preguntó de vuelta  solo para gozar de la afirmación de Kyuhyun. 
-Sabes que sí. 
-Te amo.
-Y yo a ti, mi amor.
-Que cursi eres, Cho- Bromeó el mayor.
-Tú me lo pegaste, Lee- Replicó, finalizando la conversación con un profundo beso.


La vida para Cho Kyuhyun ahora era de lo mejor, pero lamentablemente hay errores que no se limpian simplemente con cambiar. Si entierras un clavo en una cerca, puedes quitarlo pero el agujero nunca podrá ser borrado, y eso era algo que Kyuhyun comprobaría aquel mismo día.

Después de ese beso profundo y largo, Kyuhyun estiró a su Hyung sobre el mullido sillón, queriendo besarlo aún más hasta llegar a un nivel más interesante, pero antes de siquiera aflojarle el cinturón, un relámpago imaginario resonó en todo el lugar justo después de que sonara el timbre. En ese momento Kyuhyun no supo el porqué, pero un escalofrío recorrió toda su espina al oírlo.

-Ve a ver quién es- Le ordenó cariñosamente el mayor, con la voz un poco agitada- Iré a ver la comida.
-Mmm…- Kyuhyun hizo un mohín en respuesta por tener que frenar tan repentinamente. 
-Ya habrá tiempo para eso después de comer- Le consoló de vuelta chocando sus narices- Ahora se buen dueño de casa y abre la puerta.
-Grrr…-Kyuhyun gruñó como un perro, plantándole un beso que le animara a levantarse del sillón y caminar hacia la entrada para atender el llamado.

Y aunque le brotaban buenas vibras y alegría por todos los poros, lo primero que dijo al abrir la puerta y ver quien era fue…

-¡Castigo de Dios!

O más bien gritó.

Tenía piel lechosa, cabello castaño hasta la cintura, ojos color miel, delicada figura, piernas largas y linda ropa, pero un corazón negro como el carbón, y una lengua venenosa que en un principio  cautivó a Kyuhyun pero que después le demostró solo ser el reflejo de su alma. Y él no quería una chica mala, al menos no una que en verdad lo fuera. 

Oh si, aquella era una de las ex del menor. La última en realidad.

- A mí también me alegra verte, Kyuhyun- Contestó ella con evidente sarcasmo.
-¿Que haces aquí?- Preguntó Sumamente nervioso e impactado por su repentina aparición- O más importante ¿Cómo diablos me encontraste?
-Mis contactos son muy capaces. No tardé mucho en dar con tu paradero. 
-Bien por ti- Fingió alegría mientras empujaba la puerta para cerrarla- Ahora adiós.
-Hey, hey, hey ¿Crees que vine aquí solo a verte?
-Sena…- El castaño le llamó por su nombre con tono cansino- No voy a volver contigo. 
-¿Y quién diantres quiere volver contigo?- Contestó horrorizada por la idea. 
-¡Entonces dime de una vez que quieres y déjame en paz!- Gritó olvidándose de tener la voz baja para no alarmar a su novio.
-Kyuhyunnie- Le llamó este asomándose desde la cocina- ¿Por qué gritas? ¿Qué sucede?
-Interesante- Murmuró Sena mirando entretenida al bello pelinegro asomado- ¿Así que te cambiaste de bando, “Kyuhyunnie”? Aunque debo admitir que mal gusto no tienes. 
-Cállate arpía- Le masculló mirando al instante a su novio- Tranquilo Hyung, no es nada. Después te contaré. 
-Ok…- Se conformó el mayor, volviendo inseguro a su faena.
-Escúchame- Ordenó Kyuhyun, esta vez hablándole de nuevo a Sena con un tono duro y serio- No me importa lo que tú y los demás digan o piensen de mí, pero tengo algo bueno con él, estoy enamorado y no quiero que nada lo arruine, NADA. Por esa misma razón dejé los excesos, la irresponsabilidad y la estupidez. Te recomiendo hacer lo mismo y que me dejes en santa paz- Finalizó agitado, remarcando fuerte las últimas dos palabras. 

Aún con eso, a Sena no se le movió ningún músculo y su semblante confiado y venenoso no cedió ni por un instante. 

-Oh Kyuhyun, de verdad me conmueve que hayas encontrado la felicidad follando culos de hombrecitos afeminados y desentendiéndote totalmente del pasado- Comentó ella con fingida emoción- Y también me alegra que me hayas dicho ese consejo porque es precisamente lo que estoy haciendo, pero aunque me apene taaaaanto atentar contra tu felicidad, debo decirte que por culpa tuya no lo estoy logrando. Eso es lo que me ha traído hasta aquí.
-¿P-Por mi culpa?- Preguntó el alto de cabello castaño, notablemente confundido- ¿De qué mierda hablas?
-Veamos… ¿Cuál es la manera más suave de decirlo?-Pensó en voz alta- No, mejor te lo muestro y ya. 

Kyuhyun pestañeó confundido, mientras la veía quitarse la mochila de su espalda, sin embargo, al notar el cuidado con que lo hacía empezó a temblar de solo imaginarse lo que podía ser.

-Uhh-uhhm…

No era una mochila. 

Atrás de ella, sostenido por una especie de bolso con tirantes, había un rellenito y pequeño bebé. Haciendo una que otra maniobra con los brazos, la chica hizo viajar al bultito desde su espalda hacia su pecho. Kyuhyun la miró boqueando, no sabiendo que decir o pensar.

-Adivina- Espetó la castaña, solo con eso activando el pánico y la sorpresa dentro de Kyuhyun.

Habría gritado si Sungmin no estuviera ahí, por lo que se limitó a retroceder patosamente y afirmarse del respaldo del sillón para no desmayarse. 

¿Aquel bebé era suyo?

Debido a que esa pregunta atentaba contra la obviedad por como su ex novia se lo presentó, inquirió sobre lo segundo que le vino a la mente.

-¿Pe-pero…cómo?- Pronunció con un hilo de voz, temblando como nunca en su vida. 
-Curiosamente pasó cuando terminamos, bonito- Suspiró la chica.

El castaño rememoró por unos segundos terminando su recorrido mental con un “¡Por Dios!” contenido con sus manos atrapando su rostro.

La relación con Sena era una de las que Kyuhyun más recordaba por ser la última antes de que Sungmin llegara a su vida y también por su particularidad, porque aún pensándoselo mucho, fue claro desde el inicio que ella y él no tenían nada en común. O al menos no algo que les conviniera o fuera realmente importante. Había que admitir que se dejaban llevar por la misma estupidez, que se reían mucho estando ebrios y que en la cama tenían una excelente química ¿Pero igualdades más profundas? ¡Para nada! Ambos entendieron desde al principio que era una relación que nacería para morir, por ello se plantearon disfrutarla hasta que el fin inevitable llegara. Y cuando ese llegó en vista de que pasaban peleando y solo lo solucionaban con sexo, cosa que también empezó a aburrirles, entre gritos e insultos decidieron terminar, pero antes de separar sus caminos, creyeron que una despedida no estaría mal en honor a los buenos tiempos. 

Sin embargo, algo ocurrió ese día. 

En medio del coito, Kyuhyun sintió algo extraño en su miembro, comprobando al final que el condón se había roto. Ambos lo miraron, no le tomaron gran importancia y siguieron individualmente con sus vidas, total ¿Qué tan posible era haberla jodido solo por algo tan pequeño?

Hoy, un año y medio después, Kyuhyun veía las posibilidades puestas en su contra y el tamaño de su desastre en los ojos molestos de Sena. 

-¿Po-por qué diablos no me avisaste antes?-Preguntó Kyuhyun, cada vez más cerca de un paro cardio-cerebral-muscular-respiratorio – No puedes llegar y aparecerte con un bebé ¡Por Dios! ¡Un niño!
-Es niña, idiota- Contestó ella- Y me negué a contártelo por varias razones. La principal es que me enfurecí tanto cuando lo supe que te odié con todas mis fuerza y sabía que si te veía te mataba. Tú sabes que soy capaz.  Después, pensé que no estaba todo perdido y que podía abortar, pero temí por el aspecto de mi cuerpo y mis padres son unos viejos metiches y religiosos que me estuvieron vigilando a todo minuto para que no huyera a una clínica para salirme con la mía. Finalmente, intenté cambiar, ser más humana y una madre para ella. Asumir completamente mi responsabilidad y resignarme a ser una socialmente menospreciada madre soltera.
-Bu-bueno, entiendo ¿Pero qué quieres que haga? Te daré pensión y toda la ayuda que necesites si es lo que quieres- Ofreció.
-¿Qué? No, no quiero eso- Despreció la castaña- Es otra cosa. A ver… Sostén a la bebé. 

El chico ofreció sus manos temblando como gelatina para recibir al bultito. Era tan pequeña y frágil.

-Ok, la tengo bien afirmada- Dijo el mayor, dirigiéndose más a si mismo que a Sena. Le daba miedo la existencia de la recién conocida bebé y más aún estar tocándola.
-Bien, ahora es completamente tuya- Sentenció la chica con una sonrisa de oreja a oreja. 
-¿¡AH!?- Esta vez a Kyuhyun no le importó mantener el tono de voz. Si no mostraba lo completamente impactado que estaba caería en un eterno estado de coma. 
-Lo que oyes- Masculló la chica tomando el bolso que había dejado entre sus piernas- Dije que intenté hacerlo, no que lo logré. Es irremediable, no tengo madera de madre y mis planes futuros no encajan con una hija.
-Es broma ¿Verdad?- Preguntó Kyuhyun con una risa nerviosa- Como me vas a dejar así a… ¿Cómo se llama?
-No tiene nombre. 
-¿¡No la has registrado!?- El más alto preguntó atónito.
-No se me ocurrió ningún nombre ¿Ok? Ni eso pude lograr.
-¿¡Qué tan desnaturaliza---
-¡Oye! No te atrevas a insultarme con esas mierdas- Amenazó con los ojos chispeantes- Porque si ella está sana y robusta es gracias a mí. Ocupé tiempo precioso de mi vida cuidándola, aprendiendo a asistirla y haciéndola dormir. Claro, agradezco que todo el esfuerzo me haya hecho bajar unos cuantos kilos, pero eso no paga las horas de sueño pérdidas, el horrible cansancio y que de tanto amamantar mis pechos dolieran como el infierno.
-Esto…
-Por cierto, no debes preocuparte por eso ya que hace un mes empecé a darle leche en fórmula. Está en este bolso para que sepas cual debes conseguir- Añadió abriendo dicho objeto- También está toda su ropa, unos cuantos pañales, sus juguetes,  el comprobante de parto y otros documentos para que la registres y varias cosas más.
-Y-Yo…
-Mira, Cho- Lo volvió a interrumpir- Vienes de una familia llena de pasta y aún así te compraste el condón más barato que encontraste así que gran parte de la culpa es tuya. Debes aceptar las consecuencias que te toquen, sean las que sean, y estas son las tuyas. Yo no estoy dejándote a mi hija porque sea una perra desalmada como crees, yo la quiero, pero sé que no puedo cuidarla porque no nací para eso y no lograría hacerlo bien aunque tuviera toda la ayuda del mundo. Yo le haría daño y ella me haría daño a mí, nos destruiríamos. Entonces, como soy consciente de ello, tengo el deber de buscarle al reemplazo adecuado, o sea, su padre. Tú eres su padre. En toda nuestra relación solo me acosté contigo y es claro que al terminar no pude hacerlo con nadie más así que estoy 1000000% segura, así que asume tu responsabilidad y no te atrevas a dudar de mí. La niña se queda contigo. Lo que hagas después, ponerla en adopción o dársela a alguien que la quiera, es cosa tuya. Adiós. 
-¡Oye, no!-  Kyuhyun la llamó antes de que volteara- N-No puedes irte. Abandonarla así como así…
- Con que no puedo ¿Eh? 
-Entiendo tus razones, pero no puedes hacerme esto. Recién me enteré, acabo de conocerla y… y… no sé nada  de bebés.
-Yo tampoco sabía cuidarla, pero por tu causa aprendí. De seguro tú también aprendes, querido- Respondió Sena volviéndose a voltear y recobrando su expresión firme y molesta que había abandonado hace unos segundos.
-¡Que no te vayas, maldición!- Kyuhyun también volvió a detenerla, esta vez tomándole un brazo- S-Sí lo haces, dejaré a la bebé en el sillón, te perseguiré y te llevaré con la policía denunciándote por abandono de menores …¡Ah, y también por vender drogas cuando estábamos juntos! 
-Oh…-  La chica miró por unos segundos al nervioso y nada seguro Kyuhyun tratar de hacer una expresión molesta- ¡Mira, tu novio volvió a asomarse!- Apuntó hacia la cocina, logrando que Kyuhyun se distrajera y consiguiendo la  oportunidad de soltarse y correr tan rápido como sus pies se lo permitieran.
-¡O-oye!- Gritó con la cabeza inclinada hacia el pasillo del piso, viéndola escapar y desaparecer en menos de tres segundos.

Hace una hora era plenamente feliz y se sentía en paz consigo mismo. Ahora tenía un bebé cuya madre simplemente se había marchado.

El grito desgarrador que quemaba en su garganta pero que reprimió se oía fuerte en su interior. Los 28 grados que sofocaban a la ciudad no significaban nada con el horrible frío que recorrió su cuerpo y le hizo tiritar. Pero el pánico que le envolvía en ese momento no era nada comparado al sentido cuando Sungmin se asomó nuevamente, esta vez con el cuerpo completo y más curiosidad. 

-¿Ya se fue aquella chica, Kyu?- Le preguntó algo inseguro por la expresión espantada que traía su novio. Un gemido impresionado salió de sus labios al ver el bulto sobre los brazos de Kyuhyun- ¿Q-Qué es eso?

El mayor no vio nada bueno venir por la expresión entregada.

-Hy-Hyung- Balbuceó después de unos segundos- Ne…Necesito que te sientes.

Y como no quería repetir los mismos errores del pasado con Sungmin diciendo mentiras y haciendo estupideces, se decidió a decirle la verdad de una vez, sin embargo por el terror hacerlo no era fácil y menos entendible. 

Después de que Sungmin se acomodara en el sillón de la sala y Kyuhyun se diera mil vueltas delante suyo con el bebé a cuestas, se animó tembloroso a sentarse al lado de su novio y enseñarle a la niña.

-¿U-Un bebé?- Obvió el mayor, impactado.
-Es-Esta bebé…e-es mía…es mi hija…-Contestó tiritando las dudas del otro- La chica que vino…era…era su madre…

Kyuhyun no se atrevía a poner los ojos en el rostro del mayor, y asociando esa reacción con las palabras dichas, el cuerpo de Sungmin de repente se sintió débil, la vista se volvía nebulosa y en su pecho crecía un dolor agudo. 

-E-Entonces tú…- Balbuceó el pelinegro, suponiendo lo peor.
-¡No!- Kyuhyun lo paró de inmediato, acomodando al bebé en el otro sillón más pequeño para acercarse a su novio- Escúchame.
-A-ah…
-Escúchame, Hyung. Ni siquiera lo pienses, ni lo imagines- Le ordenó con voz firme, tomando su rostro y atreviéndose a juntar sus temblorosas miradas- No te he engañado, nunca podría hacerlo. Te amo y desde que estamos juntos no puedo mirar a nadie más.
-Pe-pero- Sungmin susurró con los ojos rojos, aún sin saber que creer.
-Mira, mira- Dijo corriendo a buscar el bolso que Sena le dejó y tras rebuscar un poco, sacó el comprobante de parto, buscó la fecha de nacimiento y se la enseñó a Sungmin- Este bebé nació hace 6 meses y contando los 9 meses de gestación, dime, ¿Cuándo fue concebida? 
-En…Febrero…del año pasado…-Calculó con certeza.
-¿Y cuando nos conocimos? ¿Cuándo nos conocimos, amor?- El menor inquirió desesperado.
-En Abril…del año pasado…-Contestó Sungmin, sintiendo como el alma le regresaba al cuerpo.
-¿Ves? No te conocía cuando ocurrió- Dijo el menor acariciándole el rostro con una sonrisa triste.
-Perdón por sospechar…- Sungmin se lamentó buscando demandantemente los labios del otro- Es que con solo imaginarlo yo…
-No te preocupes, si fuera tú, yo también sospecharía de mí. Solía ser un completo estúpido, no merezco la confianza de nadie. 
-No eres estúpido y has sido un buen novio, mereces toda mi confianza.
-Cambiarás de idea cuando te cuente lo que sigue.
-Pues veamos, dime que sigue- Suspiró Sungmin haciendo ademán con la mano para que el menor se sentara a su lado- ¿Qué es todo esto? ¿Hace cuanto sabes que tienes una hija?
-Hace 20 minutos. 
-¿Ah?- El azabache pestañeó sorprendido. 
-No he visto a Sena, mi ex, desde que terminamos y fue precisamente en ese entonces cuando nos acostamos y pasó esto…

Sungmin quedó congelado por unos segundos con los ojos como platos.

-De verdad eres estúpido- Comentó atónito.
-Mmmm…-Kyuhyun suspiró pesaroso, dándole la razón con la cabeza.
-Pero yo te amo, y lo hecho, hecho está- Agregó el azabache, abrazándolo y besando una mejilla de su novio, no tan seguro como quisiera mostrarse- Como sea, tienes una hija ¿Por qué Sena vino a dejártela?
-Para eso: Dejármela…por siempre.
-¿¡Que cosa!?- Esta vez Sungmin no pudo mostrarse calmado.
-Sena es una víbora venenosa, ni dando a luz a una hija se le pudo quitar- Contó mirando el suelo- No me quiso contar nunca durante todo este tiempo y ahora llegó, me soltó egoístamente que no va con sus planes cuidarla, la dejó y se fue corriendo. 
-Pe-pero es su hija…- Sungmin no podía creer lo que oía- ¿Cómo puede dejarla así como así? 
-No es una persona que se destaque por priorizar los sentimientos de los demás. Ella piensa en lo que significa un beneficio para sí  misma y nada más. Siempre me lo dejó claro y como yo no la quería para algo serio en ese tiempo, acaté sus términos y saqué tanto “provecho” como pude de la situación.

Sungmin miró el suelo atónito. El nunca había conocido el lado oscuro que Kyuhyun tuvo alguna vez, siempre vio su lado más calmado y después de que su presencia sanara a su novio, el Kyuhyun rebelde se esfumó completamente.

Como pudo volvió a levantar el rostro y miró a su novio. Este miraba fijamente al bebé y empalidecido tiritaba muerto de horror. El mayor trató de dejar atrás su propio temor y volvió a abrazar a Kyuhyun. 
-Hey, cálmate- Le susurró sobando su espalda- No entres en pánico, todo tiene solución.
-No lo sé Hyung, nunca me esperé esto- Farfulló aferrándose al bajito- Pensé que por fin estaba en paz, que por fin me había librado de todo, y no… no es así…tengo una hija ¡Una hija, Hyung! 
-No es cualquier cosa sin duda- Le secundó el mayor.
-Claro que no lo es,  porque no es una enfermedad, un problema financiero o con la policía, es un ser humano, pequeño y frágil ¿Qué voy a hacer, Hyung? ¿Qué voy a hacer? 

Repitió a punto de romper a llorar, abrazando más fuerte al otro. Sungmin nunca vio tan débil al menor y a pesar de lo serio que se veía esto, no dudó un segundo en que tenía que ayudarlo y estar con él sí o sí. 

-Calmarte es lo primero que debes hacer- Le habló con calma, mientras este volvía a incorporarse- Eso es.

Sungmin buscó sus ojos y acarició su rostro con ternura. Kyuhyun pareció relajarse con esto, hasta que un leve quejido de la bebé los alertó. Ambos se levantaron y la miraron con temor.

-Segundo: Debemos llamar a Sunny y Changmin-Sentenció el mayor.

Rato después, en la habitación de  un departamento en el mismo edificio de ellos, el celular de una delgada y bella chica los despertaba abruptamente a ella y a su esposo de una reponedora siesta. 

-¡Ah, sí! ¡Hola! ¡Que tal! – Al contestar casi involutariamente, soltó las primeras palabras que vinieron a su mente- Digo...¿Aló?
-Sunny, soy Sungmin, te necesito urgentemente- Contestó su receptor.
-Ummm ¿Qué tan urgente?- Preguntó estrujándose como un felino- Estaba durmiendo y la verdad es que me gustaría seguir haciéndolo.

Dijo acomodándose en la cama, pero en cuanto Sungmin le contó a grandes rasgos lo sucedido, toda la pereza desapareció y se levantó de golpe.

-¿¡QUÉ KYUHYUN-OPPA QUÉ!?- Gritó impactada- A-ah...¡Sí! ¡Sí! ¡Después me explicas! ¡Vamos enseguida!

Dicho esto colgó rápidamente y removió bruscamente al que dormía a su lado.

-¡Cariño, despierta!- Le llamó mientras él se tapaba la cabeza como una almohada- ¡Kyuhyun-oppa tiene un bebé!
-¿Y cuándo se embarazó que no lo supe?- Bromeó negándose a abrir los ojos.
-No bromees ahora, una chica llamada Sena fue a dejarle una bebé y nos necesitan.
- ¿Se-Sen--?¡Por el amor de Dios!- Espetó fuerte el alto hombre, hundiendo más la cabeza en la almohada. De sobra sabía de esa ex de Kyuhyun y de su nada agradable personalidad.

Y el estómago se le revolvió más al llegar  al departamento y ver el mismo al bebé en cuestión. Sunny por su lado yacía sentada en el otro sillón, escuchando impactada a Kyuhyun contarle con detalle lo sucedido.

-¿¡Que eres estúpido!?- Preguntó al unísono la pareja apenas el relato terminó.
-¡Se que soy estúpido pero que me lo digan no ayuda en nada!- Gritó Kyuhyun de vuelta.
-¿Pero cómo…? ¡Ahhhhh, por Dios!- Clamó la rubia tomándose la cabeza.
-Sabemos que es impactante, pero no podemos estar lamentándonos por eso. Hay que hacer algo ahora- Terció Sungmin- Necesitamos que nos ayuden. Sunny, a mi me gustan los bebés pero no sé nada de ellos.

Por el fuerte tono de voz que usaron al hablar, el bebé no tardó en despertar definitivamente y ponerse a llorar por el ruido. Sunny suspiró.

-Está bien, perdón por alterarme- Lamentó levantándose- Entonces, empecemos de una vez. Antes de buscar una solución más concreta, primero necesitamos que la bebé tenga un lugar provisorio aquí.

Los dos chicos asintieron  y de inmediato se pusieron en marcha. Sunny tomó a la bebé en brazos y trató de calmarla; Kyuhyun buscó los pañales  para saber cuáles comprar  mientras Sungmin y Changmin despejaban la sala para hacer con frazadas y cojines del sillón una cama improvisada al bebé. No era mucho, pero no podían acelerarse a comprarle cosas si aún no sabían qué pasaría con ella.

Al regreso del castaño, Sunny se la entregó para que tratara de familiarizarse en tanto ella preparaba leche tibia. Kyuhyun volvió a tensarse cuando la pequeña niña en sus brazos aún lloraba, no tan fuerte pero lo hacía ¿Qué se supone que debía hacer? Con casi un colapso nervioso, se animó a mecerla suavemente mientras  le susurraba una canción que su hermana le cantaba cuando él era pequeño. Aquello era algo muy personal para él, pero no habiendo algo más personal que una hija ni dudó en cantársela. Para su sorpresa, poco después la bebé empezó a calmarse hasta dejar de llorar totalmente. 

-¡Hey, lograste serenarla!-Celebró Sunny, llamando la atención de Sungmin y Changmin quienes recién habían terminado.
-S-sí, eso creo- Susurró nervioso el más alto, temiendo que la bebé volviera a llorar.
-Pensé que nos tardaríamos horas en hacerlo porque somos desconocidos para ella, pero al parecer supo reconocer a su padre- Agregó la recién graduada parvularia, entregándole la mamadera a Kyuhyun- Toma, dale su leche.

El chico tomó inseguro la botellita y miró a la niña. Sus pequeños y rasgados ojitos estaban fijos en la cálida bebida, al parecer tenía hambre, así que no haciéndola esperar,  Kyuhyun se sentó y le acercó  la mamadera a la boca.

-Woh…- Susurró.

No era gran cosa, pero se quedó embobado mirando como  la pequeña puso sus manos sobre el biberón y cerrando los ojos empezó a beber. Sunny aprovechó de limpiarle parte de la cara empapada por sus lágrimas mientras sus pequeños labios se contraían al absorber, e incluso cuando la rubia se alejó y todos se acomodaron alrededor de él, no dejó de observarla ¿De verdad ese acto tan brusco y sin cariño que Sena y él habían cometido dio vida a esa pequeña niña que parecía hecha con tanto esmero y amor? Casi no podía creérselo. 

-Es muy bonita- La voz de Sungmin sonó suave a su lado, alejándolo de sus cavilaciones.

Kyuhyun volteó la cabeza, Su novio miraba concentradamente a la bebé con una especie de embeleso mezclado con confusión. 

-Y bien ¿Qué van a hacer con ella?- La pregunta clave salió de los labios de Changmin mientras se acomodaba al lado de su esposa- ¿Se la quedarán? ¿La podrán en adopción? ¿Se la darán a alguien? 
-¿Ustedes la querrían?- Preguntó Sungmin. 
-¿Estás loco? Somos muy jóvenes- Rechazó Sunny.
-Te casaste con veintiún años y Changmin con veintidós, no me vengas con  esas. 
-Sí, pero casarse es algo muy diferente a tener un hijo. Además, lo hicimos a espaldas de nuestros padres, somos inmaduros- Se excusó la chica acurrucándose en el pecho de su esposo- Aunque no me arrepiento.
-Entonces si ustedes no la quieren, entregársela a cualquiera está vetado- Acotó Kyuhyun suspirando- Solo queda asumirla como mi hija o dejarla en manos de un centro de adopción donde ellos elijan a la pareja idónea para ser sus padres.
-¿Y qué piensas de esas dos opciones?
-Por un lado, pensando en mi bien,  lo mejor es la adopción, además tener padres homosexuales sería duro para ella, aunque por otro lado…

Kyuhyun hizo una larga pausa que llamó más la atención de todos.

-¿Por otro lado qué, oppa?- Preguntó la rubia con tono cariñoso.
-Es mía- Sentenció- Acabo de enterarme de su existencia, no sé nada sobre ella y tampoco sobre cómo cuidar bebés, pero dejarla así como así, del modo que Sena lo hizo…Siento que yo no podría. Mi sangre corre en sus venas, mi adn. Ella es parte de mí, es una parte buena de mí porque está viva y sana. Es el ser al que me corresponde cuidar y amar más que a mi vida, no vas y lo abandonas simplemente…
-Entonces no lo hagas y quédatela. Nosotros vamos a ayudarte en todo lo que necesites- Ofreció Changmin.
-No lo sé…- Dijo sacándole suavemente a la niña el biberón vacío de la boca-  Debo pensarlo…
-Pero primero, debes sacarle los gases- Intervino la rubia.
-Descuida, yo lo haré- Dijo Sungmin, poniéndose  una de las mantitas de la bebé en su hombro y quitándole a la niña de los brazos a Kyuhyun. 
-Ah…-  El chico boqueo levemente perplejo.
-Tranquilo, puedo hacerlo- Le alivió Sungmin- Ve a la habitación, abre las ventanas y reflexiona un poco.

Kyuhyun lo miró  por unos segundos.  El azabache le sonreía levemente tratando de reconfortarlo con eso, pero sus ojos seguían albergando esa extraña mezcla de emociones. Quiso hablar con él y saber que estaba sintiendo, pero lamentablemente ahora no era el momento idóneo para eso.

-Está bien- Aceptó al final, y sin más se levantó y se fue a su habitación. 

La primera hora enclaustrado con sus pensamientos pasó lenta, hasta que Sunny interrumpió su soledad con la bebé llorando. Al parecer, mientras el reflexionaba, varias cosas habían pasado. Primero Sungmin había palmeado su espalda para que botara los gases, rato después tuvieron que cambiarle los pañales, luego se durmió y a los minutos después volvió a despertar.

-Se que necesitas tranquilidad, pero  la bebé se remueve mucho en mis brazos y no puedo volverla a dormir- Se excusó Sunny- Tu pudiste antes así que…
-Está bien, déjala conmigo- Kyuhyun acepto sin objeción alguna- Yo me quedaré con ella desde ahora.
-Ok, estaremos afuera para cualquier cosa que necesites ¿Sí?- Recordó ella.
-Lo sé, gracias- El castaño le sonrió desganadamente.

Cuando la rubia volvió a cerrar la puerta  Kyuhyun miró a la bebé llorando en brazos. 

-Vamos, vamos ¿Por qué lloras? – Le susurró  elevándola sobre su cabeza- Si quieres algo debes indicarlo, no es necesario llorar. Por ejemplo mírame, estoy aterrado porque tú de repente has aparecido a alterar todos mis planes y temo que mi novio ya no quiera estar conmigo, pero no estoy llorando ¿Ves?

Era claro que la bebé no entendía nada de lo que le decía Kyuhyun, pero prestaba tanta atención a lo que decía que pronto dejó de llorar. Esta vez se movía como si estuviera nadando en el aire y balbuceaba cosas indescifrable. 

-¿Qué? Anda, dilo ¿Qué quieres de mi? – Le exigió el mayor- Indícamelo si no puedes decirlo.

Y entre sus movimientos excitados, la pequeña estiró sus cortos brazos hacia su padre,  balbuceando más fuerte. Kyuhyun parpadeó desconcertado, atrayéndola nuevamente hacia él. 

-¿Por qué me quieres?- Le preguntó, con el ceño fruncido- Sí, se que ya no tienes madre y buscarla no serviría de nada porque volvería a huir, pero yo no soy mejor que ella.

La bebé por su lado respondió gimiendo mientras se acomodaba en el pecho de Kyuhyun para dormir. 
-Ni siquiera deberías acomodarte así sobre mí, no me conoces- Argumentó- No sabes si te voy a cuidar bien y ni yo lo sé. Traté de hacer feliz a Sungmin- Hyung y mira como salió. Estarías más segura con una familia que de verdad ansiara tener a una bebé como tú. Eres pequeña, robusta, rosada y linda, tu cabello es castaño claro como el de tu mamá, las parejas infértiles te pelearían, pero , ¿Por qué me quieres a mí?  

La voz de barítono que Kyuhyun poseía desde la cúspide de su adolescencia parecía un arrullo tan potente como la canción de su hermana Ahra, porque de repente a la bebé no le importaba lo que él decía y de a poco se aferraba con sus pequeñas manitos al suéter de Kyuhyun para caer en un profundo sueño. El castaño bajó la vista lo más que pudo y miró la cabecita casi llena de cabello de la lactante adornada por un pequeño moñito rosa.

-¿Y por qué si solo vas a complicar mi existencia y podrías quitarme al amor de mi vida yo también quiero permanecer a tu lado? 

Las horas pasaron hasta que el cielo estrellado hizo su iluminada aparición. De tanto pensar Kyuhyun vio la solución en estirarse en la cama de dos plazas que compartía con su novio y dejar a un lado suyo a la bebé. Cuando ni así supo que decidir, sus parpados pesaron y simplemente se durmió. Pero rato después, los gemiditos de la bebé sonando por largo rato volvieron a traerlo a la realidad. No era llanto lo que se oía, pero de todas formas se levantó sobresaltado. Aceleradamente buscó con la vista a la bebé, pero encontró más de lo que esperaba. Desconcertado observó cómo cerca de la ventana, Sungmin cargaba a la bebé. Ella celebraba emocionada cuando Sungmin agarraba con su mano  la suya para indicarlo a él mismo. 

-Yo, soy Sungmin, Suuuungmin. Repítelo conmigo, Sung-Min – Le pedía concentradamente a la bebé, mientras ella solo podía repetir “Mi” en respuesta- Vamos, Sungmin, Sungmin. Yo me llamo Sungmin ¿Y tú cómo te llamas? 
-Mi…Mi…
-¿Mi? ¿Mimi? Que nombre tan raro- Rió el azabache- Debemos buscarte uno mejor ¿No crees? 

La conversación con la bebé  pronto terminó cuando Sungmin oyó al menor levantarse de la cama. Este seguía mirándolo confundido, sin embargo, el azabache no le dio importancia alguna a su gesto.

-Kyuhyun, debes ser más cuidadoso  al dormir junto a la bebé. No le pusiste nada a un lado para protegerla, pudo caerse de la cama- Lo regañó sin enojo en su voz.
-Ah, lo siento, me quedé dormido sin darme cuenta- Se excusó volviendo en sí.
- Bueno, no importa. Toma lo que te dejé en el velador- Indicó un mediano plato hondo- La comida se estropeó después de que la bebé llegó porque se me olvidó por completo atender las ollas, así que boté lo otro y preparé ramen.
-Con eso basta- Le animó, acercándose al pequeño mueble- ¿Sunny y Changmin siguen aquí?
-Sí, están viendo televisión en la sala- Dijo acomodándose en un rincón de la cama, al lado del castaño que ya había empezado a sorber fideos- Están preocupados por lo que vas a decidir, no se irán hasta que les digas. Ya sabes como son.

-Lo sé- Contestó, comiendo otro bocado más de los fideos flotando en la humeante sopa, y no alcanzó a llevarse un tercer bocado cuando la pequeña tomó una de sus mangas y empezó a removerse- Oh, creo que quiere que la tome. 

Después de volver a dejar el plato en el velador, Sungmin le ofreció  la bebé al castaño y luego acomodó su cabeza en el hombro de este. 

-O quizás tiene hambre- Sugirió el mayor observando como la niña miraba el plato al costado- Luego le pregunto a Sunny que come un bebé de su edad.

Poco interesado en esa acotación, Kyuhyun giró su cabeza hacia el hombro en el que Sungmin estaba apoyado y después de unos segundos, buscó inseguro sus labios. Pensó que el azabache se los negaría, no tenía una razón concreta para pensarlo pero lo creyó, sin embargo, estos no ofrecieron resistencia alguna y aprovechando esto, los tomó intensamente, como si nunca más en la vida fuera a besarlo,  aunque solo pensar eso le revolvía el estómago. Ya rato después, casi sin aire, soltó su boca y respiró agitado sobre ella. El mayor  se quedó estático en su lugar, mirándolo con los ojos chispeantes y las mejillas arreboladas.

-¿Qué harás con la bebé?- Preguntó en un susurró. Kyuhyun suspiró.
-Quiero…quedármela. No siento correcto dejársela a alguien más, ni siquiera si es más capacitado que yo. Pero… ¿Tú qué piensas al respecto? 

Sungmin volvió a sentarse bien y miró el techo pensativo.

-Bueno… es una situación complicada sin duda y que se complicará más a futuro- Respondió en un suspiro- Pero si crees que puedes superar el reto de volverte padre de la noche a la mañana, entonces yo podré amarla como si fuera de mi sangre.

Kyuhyun botó aire con fuerza, como si después de muchos años le hubieran dejado respirar.

-Yo te amo Kyuhyun, lo sabes, y si tú  no quieres dejarla, la cuidaremos- Agregó, acariciando el rostro del castaño.
Una sonrisa aliviada se formó en el rostro  de Kyuhyun, y sonriente dijo: -Entonces está decidido, me la quedaré.
-Y yo estaré a tu lado- Completó Sungmin, abrazando desde su sitio a Kyuhyun y a la bebé en los brazos de este.

Ninguno de los dos estaban seguros del futuro que les esperaba, pero desde ahora, serían una familia y necesitaban de todo su coraje y amor para hacerla funcionar. 

La historia de Kyuhyun y Sungmin recién comenzaba.


Continuará…

martes, 21 de enero de 2014

La legendaria pareja del porno gay [06/06]

Capítulo 6 FINAL: Somos una pareja legendaria/ pero no tanto por el porno gay. 



-Uu-uum...


Un balbuceo indescifrable. Aquello fue lo primero que salió quedito de los labios de Sungmin al despertar. Parpadeó lento y pesado, encontrándose en un lugar extraño que tras espabilar un poco reconoció como su habitación de siempre.


No había soñado nada esa noche y durmió como un tronco, pero aún así, pensó que era extraño que se sintiera tan satisfecho y sereno solo por una buena noche de sueño. Confuso, trató de moverse y fue entonces cuando su cerebro hizo conexión con su cuerpo, logrando percibir las sábanas palpando su completa desnudez, una presencia cálida detrás suyo y una extremidad que cruzaba sobre su brazo finalizando en un agarre tierno a su mano. Como pudo bajo la mirada, su cuerpo se encontraba de lado y ligeramente pegado a su estómago, estaban sus dedos y los de alguien más enredados. No entendió aquello hasta ver una brillante sortija resplandecer sobre la mano ajena.


-Ah...


Su corazón dio un salto violento dentro de su pecho al rememorar todo lo sucedido desde que cerró los ojos sobre la almohada hacia atrás.


Grabó una escena de cama para su nueva película y luego corrió a casa para volver a acostarse, voluntariamente y sin cámaras, con Kyuhyun. Sus ojos se abrieron formando dos perfectos círculos. Paulatinamente, su cuerpo se sentía más extraño y se conmocionaba en cada instante que su cerebro se retroalimentaba. El tacto del castaño sobre su piel revivía de la nada junto a todo lo que sintió anoche, logrando un estremecimiento delicioso y aturdidor en su cuerpo. 


¿Por qué lo había hecho? 


No hizo falta pensar demasiado para que su cerebro siguiera orientándolo, consiguiendo una respuesta que le hizo sonrojar.


Suspiró profundo y tratando de no hacer mucho ruido, se desprendió del agarre en su mano, buscando voltear para enfrentar su actual realidad. Después de conseguirlo se sorprendió enormemente de que Kyuhyun estuviera mirándole fijamente, en total silencio. Sus ojos bien abiertos y concentrados, denotaban que llevaba buen rato despierto y que no había sido el quien lo distrajo de un profundo sueño. De todas formas, aquello no le importaba, estaba recién despertado y aún algo impactado, no sabía que decir o hacer,por lo que solo correspondió la mirada fija del menor y le concedió la primera palabra. 


- Esto...- El menor pronunció lento, con la voz hecha un hilo- es hacer el amor...¿Verdad? 


Sungmin despegó los labios, impresionado por la pregunta. No obstante, bajó el rostro enrojecido y asintió lentamente.


Aunque el hubiera estado muy enamorado de su ex, sabía que sus recuerdos junto a él eran una farsa y que en realidad nunca había hecho el amor, por mucho que el lo haya creído así alguna vez. Aún así, se atrevió a decirle que si a Kyuhyun porque a pesar de que su experiencia con su ex no contara, siempre había sabido que hacer el amor era algo en la que el cariño brindado era recíproco, y esa noche en su habitación, el estaba seguro de que resultó de esa manera.


-¿Que tal?- Sungmin preguntó con la vergüenza aflorando por cada poro, no atreviéndose a levantar la cabeza- ¿Es... mejor que el sexo?




El menor esbozó una tierna sonrisa al oírlo y le levantó el rostro para que le mirase.


- Es un millón de veces mejor. 


Respondió, consiguiendo un sonrojo aún mayor en el otro, quien le clavó la mirada al ver esos ojos cálidos observarlo. Y sin pensárselo demasiado intento algo. 



Moviéndose hacia arriba, chocó sus labios con los de Kyuhyun, pidiendo un beso cerrando fuertemente los ojos. El menor, algo aturdido, le rodeó la cintura con sus manos y cumplió sus deseos uniendo al poco rato sus lenguas en un contacto profundo y demandante. 

Sungmin fue arrimándose lentamente sobre el pecho del castaño buscando una mejor posición para profundizar el beso y que el otro lo estrechara con más fuerzas entre sus brazos. Sus sexos se encontraron libremente, empezando a erguirse mientras el pelinegro acomodaba sus piernas a los costados del menor, pero aquello no era relevante, solo valía lo que crecía y compartían en sus corazones a través de sus labios. 


Al cabo de un minuto, se separaron con las respiraciones aceleradas, relamiéndose los labios y anhelando infinitas rondas de besos iguales al de hace unos segundos.


-¿Por qué fue eso? 


Preguntó Kyuhyun, con el pecho subiendo y bajando.


-Po-Porque...- Contestó abrumado como nunca en su vida- E-eres mi...mi nov-vio...


El castaño abrió sus ojos como platos. Nunca pensó oír algo así salir de la boca de Sungmin, pero ahí estaba, mezclado con un sonrojo de lo más adorable. Y se sentía tan bien que casi ni se lo creía.


-¿Lo-Lo dices de nuevo? 


Pidió pasmado con una expresión pintorezca, solo consiguiendo un ceño fruncido por parte del otro.


-¡Claro que no!-Gritó enojado- ¡E-Era solo una broma! ¿Como crees que lo voy a decir de nuevo? ¡Yo no me haría novio de un pervertido idiota como tú! 


Su respuesta avergonzada precedió a un movimiento brusco del chico intentando quitarse, pero antes de lograrlo Kyuhyun lo tiró del brazo de nuevo sobre su pecho. 


-Oye, no te enojes, no lo pedí para reírme- Reclamó Kyuhyun refugiando al mayor con fuerza entre sus brazos- Solo me hizo muy feliz y quería volver a oírlo.
-...
-Hyung...me gustas mucho...- Reconoció congelando al chico pegado a su cuerpo- Y quiero ser estúpido y pervertido solo para ti desde ahora...
-Umm...
-Y serías un descarado si negaras que sientes lo mismo después de que anoche conseguiste un orgasmo a gritos en esta misma cama. 


Sungmin apretó la almohada al costado de la cabeza del menor, hundiendo más el rostro. Era cierto, y no tenía como negarlo si después de preguntarse tantas veces que sentía por Kyuhyun, había encontrado todas las respuestas que pudiera conseguir esa noche. En el anillo, en las promesas que significaba la sortija y que de a poco él veía cumplirse, en la sonrisa del castaño y en todos los pensamientos y sensaciones que experimentó al hacer el amor con él. Ahí estaban sus respuestas.


-Pero...


Aunque supiera que era así, aún tenía conflictos consigo mismo, con su personalidad amargada e introvertida, y temía ser novio de Kyuhyun si iba a ser un idiota problemático que pudiera herir al castaño.


-¿Pero?
-Aún soy gruñón, inseguro y un fastidio, me tomará tiempo cambiar ¿Crees que podrás aguantarme? 


Kyuhyun parpadeó atónito.


-Hablas como si fueras la peor persona del mundo, siendo que para mi eres la mejor- Contestó con tono enternecido- No me importan tus defectos, me gustas como eres ¿Crees que habría aguantado tanto si no fuera así? Además, antes me golpeabas y me detestabas, ahora podemos hablar bien y entendernos, además de otras cosas que se explican solas si nos miramos ahora.


La acotación hizo a Sungmin enrojecer aún más si es posible.


-Puedo lograr más, no importa cuanto tarde, seré todo lo paciente que no soy y conseguiré que vuelvas a ser feliz.


El pelinegro levantó lentamente su cabeza y miró a Kyuhyun, quien le sonreía dulcemente y tras unos segundos estiró sus labios como una trompa para darle un beso en la nariz.


-¿L-Lo juras?
-Con mi vida.


Pronunció sin chistar, sacándole una expresión sorprendida al más bajo. Unos instantes después volvió a pegarse al pecho del menor, esta vez por su cuenta, y se aferró a el como si su vida dependiera de ello. Estaba dejando su felicidad y sus esperanzas en las manos del otro, así que en parte era cierto.


-Soy capaz de hacer cualquier cosa que quieras para hacerte feliz- Musitó el menor, depositando pequeños besos sobre los hombros de Sungmin- Por ejemplo ¿Que quieres ahora?


Sungmin pensó por un rato.


-Estoy sudado y pegajoso, lo único que quiero es darme un baño.
-¿Un baño en chocolate para que yo te lama entero?
-¡No!- Gritó ruborizado, mirándolo otra vez- So-Solo un baño.


Kyuhyun rió, descubriendo de las sábanas sus cuerpos desnudos para levantarse. Ya era extraño que el menor hubiera pasado tanto rato sin decir idioteces y aunque Sungmin estaba feliz, en alguna parte de su ser, su orgullo había sido herido. Después de tanta pelea y rechazo aquel niño tonto de 1, 80 metros de todas formas se había salido con la suya ¿Como se lo permitió? ¡Era intolerable! 


-Bastardo...


Masculló indignado mientras el más alto le cargaba al baño.


-No Hyung, yo tengo mamá y papá. 


Contestó el menor, haciendo reír a Sungmin para luego reír el mismo. 


Por su lado, Kyuhyun se había involucrado con mucha gente y había tenido relaciones a las que no les había puesto nombre porque no habían sido importantes para él, pero nunca había tenido a alguien a quien se atreviera a llamarle novio. A pesar de eso y pensando en que era algo nuevo para él, estaba feliz y emocionado, aunque era más por la persona que desde ahora sería su amante que por el paso mismo que había dado. 


-Um...umm...ummm...


Sungmin emitía ruiditos incómodos mientras, sin darse cuenta, el menor lo había pegado a la helada pared del baño entre beso y beso.


-Ah, lo siento.


Acotó Kyuhyun al darse cuenta.


-Mejor abriré la llave de la ducha.


Comentó el pelinegro, bajándose de las caderas del castaño y acercándose en seguida a las manijas, dejando a la vista del más alto todo su cuerpo lechoso decorado por las generosas curvas que habían cautivado completamente a Kyuhyun cuando vio sus fotos por primera vez.


El menor sonrió con todo y dientes. Aquello de tener novio sería realmente interesante.


-¡A-ah! ¿Que diablos crees que tocas? ¡K-Kyuhyun! 




Aquel día fue de lo más extraño para ambos. Empezar a asimilar que ya no eran un boxeador y su saco para practicar sino que novios los desorientaba mucho, pero aún así lo pasaron juntos y después de que Sungmin a duras penas lo pidiera y fueran a casa de Kyuhyun a buscar mudas de ropa y utensilios de aseo personal, también compartieron la noche. Al día siguiente se levantaron temprano y de la mano fueron al lugar indicado por sus representantes. Sería un día largo sin duda. Como cuando grabaron la escena de cama, las estilistas los agarraron apenas llegaron y se dedicaron a embellecerlos, luego les llevaron a diferentes lugares para rodar. Eran escenas decorativas para la principal, por lo que solo debían seguir las ordenes del director como caminar en silencio tomados de la mano y mirándose por el pasillo central de una iglesia, luego correr juntos a un auto y ya sobre el mostrarse su camino al hotel donde sería la luna de miel. El celular de Nari se desarmó al caer sobre el suelo cuando les vio igual de melosos en los descansos como en las grabaciones. Sungmin fruncía el ceño y se sonrojaba violentamente, pero esta vez no había palizas ni insultos, solo se sentaban uno al lado del otro, se observaban con las narices rozando y a veces acortaban toda distancia besándose con parsimonia. Los había visto en la clínica dental, pero ahora las reacciones de su protegido eran serenas y en las manos de ambos habían anillos, era diferente por donde se le mirara. No le quedó habla para preguntarle al pelinegro sobre aquello.


Después de terminar las escenas adicionales, todo el equipo de producción volvió a la compañía para empezar las fotos de los carteles promocionales, las carátulas del dvd y el pequeño photobook que traería dentro. En cuanto la pareja lo escuchó se sintieron como unos idols creando el material de su nuevo álbum, aunque la idea fue desapareciendo a medida de que en el set pasaban de fotos con sus trajes de novios a fotos de ellos completamente desnudos en un fondo blanco representando la pureza de ellos al tener su primera vez -Aludiendo a la fantasía que propone la película, claro-. El pelinegro estaba algo nervioso, no solía posar con alguien, menos alguien que le importara, pero a besos y caricias Kyuhyun fue ablandándolo hasta que la sesión se volvió prácticamente natural, dejando al descubierto el talento que el castaño no podía fingir. Frente a la fotógrafa, le besó los hombros, los labios, acarició su espalda, sus brazos y lo afianzó sentándolo sobre sus piernas. Y aún expuesto ante tantas cámaras, luces y ojos, Sungmin se sentía tan protegido en el regazo del menor, tan pleno, que sin importarle estar vulnerable ante el lente de la cámara, abrazó al chico y sonrió tímidamente, llenándose de la paz interior que el otro le ofrecía mientras le besaba la cabeza. Hasta Hyomin se enterneció al conseguir una foto tan bonita.




-¿Umm? Nari-ssi ¿No entrará al set a ver la sesión fotográfica?


Preguntó Shindong, fuera del lugar, a la castaña sentada en unos sillones individuales que reposaban en el pasillo.


-N-No, no me gusta ver a Sungmin en esa faceta- Contestó algo ida- Yo solo le busco las ofertas.
-Ah, entiendo- Rió el hombre- ¿Entonces quiere ir a tomar un café por mientras? 
-Am...está bien.


Le sonrió, levantándose con ayuda de la mano que el mayor le ofreció. Las buenas vibras entre ellos habían sido completamente recuperadas gracias a las disculpas y la cena que compartieron.


-Shindong-oppa- Le llamó la atención pocos segundos- ¿Es idea mía o Kyuhyun y Sungmin...?
-Ah, entonces no fui el único que lo pensó.
-¡Ellos están juntos! ¿Verdad?
-Así parece.
-¿Que deberíamos hacer?
-Esperar a que ellos mismos nos lo digan ¿No? 
-Um...eso creo...
-¿Que ocurre? ¿Está preocupada por algo?

Preguntó Shindong, atento a la mirada afligida de la mujer.


-Es que Sungminnie...ahhh...yo he sido lo único que ha tenido durante 5 años. Que haya encontrado a alguien más es extraño...espero que Kyuhyun sea lo correcto para él..
-Kyu es buen chico y si no se ha aburrido de Sungmin después de fastidiarlo todo un mes, no lo dejará nunca-Comentó el más alto con una sonrisa- Además, la energía de él es muy contagiosa. De no resultar la relación, de todas formas Sungmin habrá encontrado una manera de superar sus males, integrarse nuevamente a la sociedad y seguir con su vida gracias a él. Aunque ni quiero pensar en ello, se ven bien juntos ¿Verdad? Deseo que no pase nada de lo que supuse y descubran juntos su felicidad.


Nari suspiró hondo.


-Eso deseo yo también- Contestó sonriéndole- Gracias, sus palabras me han aliviado.


El hombre le enseñó esa bella sonrisa que tenía y curvó los ojos formando dos lindos arcos. La chica no pudo evitar sonrojarse.


-¿Que café es su favorito?


Preguntó el fornido cambiando el tema antes de cerrar la puerta tras él.




Después de unas horas, la sesión terminó y ellos pudieron irse dejando todo en manos de los editores. Habían estado casi 10 horas trabajando y llegaron molidos al departamento del mayor, aunque sin poder resistirse, Nari no pensó en ello y de todas formas mandó un mensaje a Sungmin preguntando sobre él y Kyuhyun.


"¿Estás saliendo con Kyuhyun?"


Para no presionarlo ni alterarlo, así de simple y llano fue su texto, y aunque Sungmin solía contestar sus mensajes al segundo, demoró 2 horas en responder este, haciendo entender a su representante lo avergonzado que estaba.


"Sí"


Fue lo único que pudo salir de su gruñón y orgulloso ser, logrando una sonrisa maternal en Nari desde la comodidad de su departamento.


Por su lado Shindong no alcanzó a siquiera preguntar cuando Kyuhyun, aprovechando la distracción de Sungmin, le envió un mensaje. 


"Estoy saliendo con Sungmin- Hyung, pero de verdad k k k k Tener novio no está nada mal, el es muy interesante en muchos aspectos.


Pd: Y por esos muchos aspectos me voy a volver más pervertido "


El hombre rió leyendo el mensaje mientras se sacaba la chaqueta. Lo que le había dicho a Nari parecía estar demostrándose por si mismo sin tardanza.




-¿Tienes hambre? 


Le preguntó el menor a su Hyung después de enviar el mensaje, sentándose en el suelo frente a la parte del sillón donde la cabeza cansada de Sungmin reposaba. 


-Siiiiiiií.


Respondió bajo, arrastrando la palabra con los ojos cerrados.


-¿Que quieres comer?
-¿Que hay aquí? 
-Mmm... Bicarbonato en el refrigerador y un Kyuhyun entero para cocinar y comer como gustes.
-Me comeré el bicarbonato.
-Que malo eres- Rió el menor- ¿Comida china? 
-Está bien.


Respondió intentando acomodarse mejor en el sillón, no lográndolo ya que al levantarse, Kyuhyun tomó su cuerpo, se sentó en el sillón y luego lo sentó encima de su regazo.


-Grrrr...


El mayor gruñó al verse atrapado por el otro.


-¿Imitas perros cuando duermes, Hyung? 


Dijo agarrando su celular para pedir la comida después de tapar al mayor con una manta.


-Cállate y despiértame cuando llegue la comida.


Protestó.


-Mira tú, reclamas pero igual te acomodas muy a gusto sobre mi regazo. 
-Mmpfh...


El mayor escondió su rostro avergonzado en el pecho del castaño.


-No es como si fueras a soltarme...


Se excusó el bajito segundos después, haciendo sonreír a su novio.


-Claro que no.


Respondió levantándole el mentón para plantarle un beso que lo dejaría sin aliento. Sungmin se tensó en un principio pero al poco rato descansó suavemente su mano en la mejilla del menor. No lo admitiría nunca en su vida, pero empezaba a amar los cálidos y habilidosos labios del menor.


-Ahora duerme un ratito. 


Le ordenó Kyuhyun, acomodándolo mejor en su cálido pecho mientras marcaba el número de un restaurante de comida china al que llamaba antes de conocer a Sungmin. Y mientras esperaba al repartidor, descubrió que el pelinegro roncaba cuando estaba muy cansado, así como los días que siguieron también descubrió cosas nuevas de él, como su anemia, su talento algo oxidado con la guitarra, su antigua manía por el color rosado, la delicia que eran su timidez cuando volvieron a hacer el amor, entre otras cosas más. Y Sungmin tampoco se quedó atrás, se había enterado de la colección de viejas consolas de videojuegos que el menor poseía, de sus hazañas en torneos de matemáticas del instituto, de que tenía un par de amigos a diferencia de él y sobre todo, que su presencia ya no le desagradaba casi nada. A pesar de que fruncía el ceño y protestaba, no le molestaba que el menor lo abrazara, lo besara por interminables ratos, le tomara las manos, durmiera en su cama acurrucándolo en su pecho y que en ocasiones no muy lejanas la una de la otra, lo desnudara y lo hiciera suyo. Tener novio no era complicado ni estresante si escogías a la persona adecuada, el pelinegro lo comprendía ahora y empezaba a bajar su guardia por eso a medida de que el hielo se derretía.


Y de esa manera fluyó todo mientras un par de semanas pasaban, las cuales llevaron al día del lanzamiento de la película.


Además de pegar panfletos en las tiendas de dvds para adultos, la compañia pagó para que en páginas de pornografía salieran anuncios para comprar la película de forma digital. También, en la página oficial de "Tell me your wish" Fue subido un adelanto de la película bajo el cual se dejó un casillero en el cual los visitantes pudieran dejar comentarios sobre la cinta, sección que se iría llenando de opiniones de gente de diferentes lados ya que debido al interés que generó la pareja en internet, Taeyeon decidió aventurarse a vender la película en Japón, China y Singapure.


Los resultados fueron mostrándose inmediatamente después de la salida. Ellos lo notaron cuando Kyuhyun convenció a Sungmin para ir a cenar en un restaurante y en la calle al rededor de 20 muchachas los miraron con notable interés e incluso les sacaron fotos, fotos que entre otras cosas más vieron las ejecutivas de la compañía al revisar las redes sociales llenas de conversaciones sobre la película y la pareja, donde además se formaron fanclubs para apoyar desde ya la carrera de ambos.


La fiebre KyuMin parecía ir cautivando rápidamente a las netizens, aunque en opinión de todos aquellos que empezaban a prestarles atención, tenía mucha razón de ser. Como había querido la directiva de "Tell me your wish", la producción era única y emanaba amor, y cientos de personas se animaron a respaldarlo con sus comentarios.


"Tamtam: He visto y comprado películas porno desde hace 5 años, pero nunca había visto una igual a esta. Tan erótica y romántica a la vez. Últimamente estaba perdiendo el interés por el porno, pero con esta pareja mi amor revivió ¡Soy una fan ahora!"


"virgendelacastidad: ¡La puta madre! El de arriba sabe que me encanta el porno salvaje, pero esta película cursi se pasó aquello por el culo y me cautivó totalmente. Ansío tocarme hasta mojar mi silla con sus futuros proyectos <3"


"Yeolie: Tengo un novio, estamos muy enamorados y vemos películas de este tipo por pura perversión, pero es primera vez que encontramos una en la que nos sentimos identificados. Los miro en la película y me veo a mi mismo haciendo el amor con mi novio. Ellos son tan adorables, compraremos sus próximas películas y estaremos atentos a los chismes sobre ellos k k k"


"Minimin: ¿Han visto como Kyuhyun le comió el culo a Sungmin? Me he puesto verde de envidia, he seguido las películas de Lee Sungmin por años y Dios, siempre he querido tener un pene para follármelo ¡Bien por el Cho bastardo! K k k k Hablando en serio, estoy feliz de que AngryMin haya encontrado el amor, no sé mucho de eso pero hasta yo me di cuenta de que se quieren hasta los huesos ¡Me declaro Joyer! O algo así leí que se iba a poner el fandom LoL" 


"Kyuminista: Esta película y las que siguen dejarán marca, y nosotras contribuíremos con eso. Si quieres unirte al fandom, cooperar en proyectos y enterarte de todo sobre Kyuhyun y Sungmin, entra a www.myjoyiskyumin.com ¡Poder Joyer! <3"


"KyuPorn: He estado esperando por mucho ver que dentro del porno se formara una pareja y tuvieran las bolas para hacer películas juntos ¿Y quien mejor para cumplir ese sueño que Kyu, mi actor favorito, y una delicia como Lee Sungmin? ¡Estoy encantada! Compraré todas sus películas y me animaré a hablarle del KyuMin a mis compañeras de la universidad, si se harán las santas palomas pero se sabe que están tan podridas como yo k k k"


Estas y muchas más opiniones habían llegado a ojos de la directiva y también de la pareja cuando dos semanas después del lanzamiento de la película, se les ordenó asistir a una reunión. Los chicos estaban sentados uno al lado del otro, leyendo algo abochornados los comentarios, les sorprendía cuan osada era la gente cuando el anonimato les protegía, aunque en realidad, sus pensamientos estaban más centrados en la presidenta sentada en el puesto principal de la mesa que en cualquier otra cosa. Desde que llegaron estaba riendo como una condenada loca y ellos no sabían si de felicidad o porque se los iba a cenar aquella tarde. Bajo la mesa, Sungmin apretaba nervioso la mano del menor.


-Como pueden ver-Pronunció tratando de serenarse- Estos bastardos países no nos permiten expandir nuestra publicidad por más zonas que no sean las páginas y revistas de adultos, pero de todas hemos logrado mucha atención. Ahí leyeron, las pervertidas los aman, incluso hay mensajes en inglés, filipino, español y ha saber que más. Pero lo que más me llamó la atención no fue esto, sino las ventas.


"De seguro muchas vieron la película pirateándola, no hubo muchas ventas y ahora nos cortarán las bolas, fijo que es eso" Pensó Sungmin sudando cada vez más.


-¿Que ocurrió con las ventas?- Se aventuró Nari, al costado de Sungmin- ¿Cuantas copias se vendieron? 
-Mezclando ventas físicas y la edición especial por internet... 375.000 copias aproximadamente.


Al segundo una risa igual de extraña que la de Taeyeon salió de la boca de Sungmin.


-Buen chiste- Dijo cortando de inmediato la carcajada- Ahora dígannos la verdadera cifra.
-...


Sin embargo la presidenta guardó silencio, haciendo que el pelinegro abriera desmesuradamente los ojos.


-¿No está bromeando?-Preguntó incrédulo más como respuesta y al recibir otro poco de silencio se levantó atónito de su silla- ¡NO ESTÁ BROMEANDO! 
-¡Woooaah!


Esta vez fue Kyuhyun quien se manifestó, sonriendo con la cara deformada por la sorpresa ¿¡375000!? ¡La cifra más impresionante que había recibido durante su carrera fue de 15.000 copias y fue solo porque era una orgía con un montón de actores conocidos! 


-La recaudación fue de poco más de 7 millones de dolares- Los 4 casi se fueron de espaldas al escuchar a Seohyun pronunciar menuda cantidad- Aunque claro baja un poco con lo invertido en la película y los permisos conseguidos, pero aún así son excelentes cifras.
-¡Es impresionante!-Acotó el castaño- ¿Pero como ha sido posible?
-Nos enfocamos mayormente en el público japonés- Informó Tiffany- Piensen que allá de por si hay muchos hombres pervertidos, y si a nivel mundial en un grupo de 6 personas, 5 son mujeres y uno es hombre, la cantidad de pervertidas es mayor, y porque las mujeres son más reservadas respecto al tema de su sexualidad y por eso el comercio sexual no está muy enfocada en ellas, la noticia sobre ustedes difundida minuciosamente se hizo notar fácilmente y ¡Bam! Filas de mujeres se formaron en las tiendas de videos pornográficos.
-Este proyecto tan llamativo por combinar homosexualidad, romance y sexo ha conseguido más que una buena cifra de dinero- Siguió Jessica- Porque ha sido tan efectivo entre las mujeres que juntas se han animado a ir a la calle y no avergonzarse por lo que comprarán porque saben que mil más lo están haciendo. Ustedes lograron que miles de chicas asiáticas se desinhibieran y fueran por su porno sin disfrazarse o hacer un plan maestro para no ser vistas.
-Aunque esto de nuevo lleva de vuelta a las cifras de dinero ¿Verdad?- Rió Yoona-Porque pronto más y más se atreverán a hacerlo y más copias se venderán. En otras palabras...
-¡SON UNA MALDITA MINA DE ORO!- Terminó la presidenta poniéndose a reír nuevamente- ¡Ya sabía yo que sería un rotundo éxito cuando terminaron de grabar! ¡Estoy muy orgullosa de todos! ¡Seohyun, quiero celebrar!
-Sí, presidenta.


La mujer se levantó de su asiento para ir a buscar el whisky que la rubia guardaba en la licorera de su oficina.


-Por otro lado-Agregó la mujer mirándolos directamente- Quiero que sepan que no los convoqué solo para comentar los resultados, lo hice también para ofrecerles la cancelación del anterior contrato y entregarles uno mejor, sin fecha de caducidad y con un mejor sueldo por película.
-¿Eh?
-El efecto que están causando no se ha visto antes y deseamos aprovecharlo y ofrecerles buenos tratos por eso. Con el dinero recaudado podremos aspirar a mejores lugares, vestimentas, derechos de autor sobre guiones y tramas, etc. Lograremos revolucionar la industria pornográfica y ser más grandes que playboy o cualquier compañía estadounidense, pero para ello los necesitamos más que participando en otras 2 o 3 películas.
-Sabemos que extender aquello de fingir será complicado, sin embargo...
-Esto...-Sungmin interrumpió a Yuri, algo ruborizado- Nosotros n-no...ah...
-Nosotros ya no estamos fingiendo.


Le ayudó Kyuhyun levantando a la vista el agarre que tenían bajo la mesa, haciendo pestañear sorprendidos a todos menos a los representantes. Nari sonriendo con todo el rostro, le dio un golpecito emocionado en el brazo a Shindong, quien le alzó una ceja fingiendo indignación para luego sonreír.


- ¿Como dicen?


Pidió repetir la presidenta mientras tomaba el vaso de whisky que Seohyun le había dispuesto.


-Que ahora de verdad estamos saliendo.


Las mujeres permanecieron en silencio por unos instantes.


-Vaya, estos bastarditos parecen ser la compensación de Santa por la bicicleta que no me regaló a los 8 años-Comentó Taeyeon, mientras se veía a Hyoyeon y Jessica pagarle una apuesta a Sunny por debajo de la mesa- ¿Quien diría que alguna de nuestras mentiras se volvería realidad? ¡JA! ¡Mejor así! Si es real no hay nada que inventar desde ahora. Mientras no sean indiscretos en público me parece bien.
-Nosotros también tenemos condiciones sobre nuestro amor con relación al contrato.


Acotó Kyuhyun poniendo un semblante serio, mirando a Shindong para que este siguiera.


-Ah si, ellos quieren ser dueños de su noviazgo- Continuó el fornido- Todos los pasos que den hacia delante o atrás como pareja serán obra de ellos y no podrá ser manejada por ustedes pensando en el bien del proyecto. Ellos harán lo que quieran como pareja y solo con esto aceptado ellos están dispuestos a leer el nuevo contrato y decidir si lo aceptan.


Al principio la idea había sido conversada y destinada para pedir una modificación del contrato actual, pero en vista de la nueva oferta, tuvieron que cambiar los planes.


-Una inteligente jugada- Reconoció Taeyeon- Muy bien, Seohyun incluirá aquello en el contrato y se los enviará por correo en la noche para que lo lean.
-Ok.


Contestó Kyuhyun mirando a su novio al lado, quien le sonreía con los ojos rebosantes de brillo. Nari siguió fangirleando por dentro, apretando fuerte el brazo del hombre a su lado. 


Al llegar después de unas horas al departamento del pelinegro, el contrato que Seohyun le había enviado a Nari ya estaba también en el correo personal de Sungmin.


-¿Pumpkin0101? 


Preguntó Kyuhyun al ver su ID en la pantalla del notebook.


-Estaba comiendo calabaza cuando me registré... -Respondió el mayor con tono avergonzado- No se me ocurrió nada más y-y me gustan...


Kyuhyun sonrió, le besó una mejilla y empezaron a leer. El contrato básicamente era el mismo, solo cambiaba cosas como la extensión, la cual no era definida y solo podía finalizar si ellos lo querían o si la compañía ya no los consideraba rentables para el negocio. En cuanto al sueldo aumentaba a 40.000 dólares con los mismos beneficios. Era un buen negocio, notablemente mejor y como ellos no les molestaba acostarse con el otro, firmaron contrato.




El tiempo avanzó y parecía que la felicidad y el éxito laboral aumentaban a misma velocidad. Sungmin sentía que por fin la vida le estaba sonriendo. Por un lado, estrenaban una película cada 2 o 3 meses, consiguiendo una fama cada vez más impresionante. En un principio eran un par de actores a los que las pocas seguidoras que poseían ni se atrevían a acercárseles, ahora los acechaban apenas pisaban la calle. Páginas y más páginas de ellos se creaban en el internet, fanclubs en distintos países se hacían conocer compartiendo fancams y fotos que las fans coreanas conseguían de ellos yendo a la compañía, a cenar, a hacer diligencias, a divertirse, etc. Tenían tanta atención como los grupos de idols y en un principio ellos fueron amables, dando autógrafos, abrazos y fotos, pero cuando la cantidad de fans que les buscaban fue aumentando de modo que ya no era manejable, Sungmin se empezó a asustar por lo que Kyuhyun les pidió por Twitter a las fans que guardaran distancia cuando se los encontraran. 


Y por otro lado estaba eso: Su vida con Kyuhyun. 


Estar preocupado por otra persona, tener apetito sexual, sonreír muchas veces al día, despertarse cada mañana y no sentirse miserable, aquello le pareció tan raro al principio. Nunca pensó que estar con Kyuhyun sería tan bueno y reviviría esas positivas emociones que su corazón ya casi había olvidado. Vale decir que las primeras semanas de noviazgo fue un tanto difícil hacerlo asimilar su situación y motivarlo a revivir su dañado espíritu, pero el menor fue astuto y no pasó demasiado para que consiguiera resultados. El hielo fue cayendo a grandes pedazos cuando día a día el castaño se empeñaba en hacer cosas como llevarlo al cine, invitarlo a comer, contarle las más grandes estupideces para hacerlo reír, conversarle con esa facilidad que tenía, besarle los labios apasionadamente y hervirle la piel haciéndoselo en la cama y en cualquier sitio donde su perversión fuera activada. Le enloquecía por haberlo vuelto un demente a él, y Sungmin caía completamente. El mayor se sentía amado incluso antes de que Kyuhyun se lo dijiera y eso era la medicina perfecta para sus males. La fiereza que apareció en sus años malos quedó marcada en su interior, pero de la amargura y la infelicidad solo iban quedando migajas, una sonrisita hermosa en conjunto de dos mejillas rojas y un comportamiento adorable decoraban ahora la casa y todo lugar que pisaba el mayor. Y no se dio cuenta cuando su voz empezó a tomar un tono dulzón, el interés por si mismo y por sus viejos pasatiempos regresaron y volvió a ser lo que era antes de padecer tanto dolor. Kyuhyun casi se fue de espaldas cuando un día llegó con sushi al departamento de Sungmin y lo vio raspando las cuerdas de un bajo mientras su cabeza era adornada por sedosos cabellos de un color rubio platinado.


-Ah, yo...


Sungmin trató de explicarse ante la obvia mirada impresionada del menor.


-Te ves hermoso con ese color.


Le comentó Kyuhyun, sonrojando al mayor con la radiante sonrisa que le entregaba.


-¿Y...- El rubio se atrevió a continuar segundos después- te gusta mi nuevo bajo? 


El mayor volvía a ser el Sungmin original, un Sungmin aún más precioso que el conocido en un inicio por el castaño y quería seguir puliéndolo, hasta conseguir que estuviera tranquilo consigo mismo, que obtuviera una vida sana, normal y sobretodo feliz. Para ello, se aventuró además a ampliar su círculo social, presentándole a alguno de sus amigos.


-Mucho gusto, me llamo Shim Changmin.


Le habló amablemente uno de ellos en una ocasión.


-A-ah- El rubio se asomó por un momento desde atrás de la espalda del más alto y le hizo una tímida inclinación con la cabeza- Le-Lee Sungmin...tam-bién es un gusto...


Y hasta incluso concertó salidas grupales.


-Hola, me llamo Kim Ryeowook- Se presentó el simpático muchacho- He actuado con Kyuhyun antes de que ustedes empezaran a salir y por esas razones verás que mi novio tiene una mirada asesina sobre él.
-Kim Jongwoon, futuro asesino.


Le siguió su novio.


-Ya basta, Hyung. Quítalo de tu lista negra, solo fue trabajo y míralo, tiene novio- Reclamó Ryeowook- Son novios ¿Verdad?
- Ya te dije que si, Ryeonggu.
-¿Ves?
-Mmmm..
-Que gruñón-Rió el chico apretando el brazo de su novio, poniendo de nuevo atención en Sungmin- Ah, se me olvidaba ¿Como te llamas?
-Ya te enteraste de su nombre en esa página de chismes ¿Para que le preguntas?
-Es descortés y extraño presentarme y decirle "No me digas tu nombre, ya me lo sé"
-Pero si ya eres extraño, te pasas leyendo chismes y averiguando de la gente.
-Fui un fanboy aguerrido en mi adolescencia, se me pegó desde esa época.
-No les eches la culpa a los idols, viejita chismosa.


La pareja siguió discutiendo mientras empezaban a caminar, ignorando a los otros dos. Sungmin se quedó mirándolos perplejo. 


-Tranquilo, son así desde...bueno, desde siempre-Le habló su novio- Ya verás pronto como te diviertes viéndolos discutir.
-Oh...
-Ryeowook es amigo mío desde hace mucho, y Jongwoon me tiene un poco de sangre en el ojo por la película que grabamos pero es buena persona. Se pasa bien saliendo con ellos, te lo aseguro.Tranquilo ¿Eh?


El rubio asintió ganándose un beso.


Ese nuevo paso de agrandar su círculo social más allá de Kyuhyun, Nari y Shindong le ponía bastante ansioso, pero sabía que el menor estaba usando todo su empeño para ayudarlo y que este le protegería si algo malo ocurría , así que tragaba fuerte, se armaba de valor y trataba de unirse a las conversaciones. Admitía que al principio fue bastante difícil, pero con paciencia y después de varias salidas, socializar empezaba a resultarle, incluso se hizo buen amigo de Ryeowook y empezó a hablar con los acompañantes que los amigos de Kyuhyun traían.


Su vida empezaba a tomar una forma sólida. Vivía bien, tenía un fondo para armar su futuro, un novio que lo amaba, nuevos amigos, a su fiel y maternal Nari, y de a poco una vida que no le parecía mala a pesar de tener un trabajo poco convencional y que antes le hacía sentir tan mal. Bueno, no era que ahora se sintiera a gusto mostrando el culo a miles de pervertidas, pero si lo hacía con el castaño podía estar tranquilo y no fingir nada, además, después de terminar cada película, Kyuhyun seguía mirándolo de la misma forma que antes de la filmación. No era un pedazo de carne para sus ojos, no era una pasiva barata ni alguien que no tuviera dignidad, era su Sungmin, su novio, por el cual sentía respeto y amor, y eso era suficiente para que el rubio pudiera continuar sin sentirse mal consigo mismo.


Por estas cosas y muchas más, Kyuhyun no tenía la más mínima idea de cuan agradecido le estaba su novio, y aunque aún fuera algo difícil demostrar sus sentimientos, el mayor trataba de hacerlo de vez en cuando. 


-Gracias. 


Pronunció una vez, acomodándose sobre el, posicionando las piernas a los costados de las caderas del menor y aferrándose a él con toda sus fuerzas.


-¿Um?- El chico parpadeó sorprendido, dejando la cerveza que bebía en la mesita al lado del sillón- ¿Por qué?
-Por todo.


Le sonrió el mayor.


-Soy maravilloso ¿Verdad? 


Bromeó el castaño después de unos segundos , haciendo reír al mayor. 


-Idiota.


Respondió, besándole los labios, luego las mejillas, quedándose finalmente en su cuello. 


-Parece que alguien está ansioso hoy. 


Kyuhyun acotó acariciando con lento y firme ritmo el trasero de su Hyung.


-Nunca estaré más ansioso que tú.
-Bien dicho. 


Finalizó afirmándo bien las piernas del otro para levantarlo y llevárselo a la habitación.


Y los meses transcurrieron agitados pero llenos de dulzura y alegría para todos. Una bella relación para ellos, cifras en aumento para la compañía, un cándido amor entre los representantes que también terminó en un dulce noviazgo, fans alegres al ver a su OTP favorita cumplir hasta sus más sucias fantasías a través de las películas y diferentes medios con nuevos temas de conversación. A inicios del año siguiente la fama era tal que en programas de televisión pagada e incluso televisión abierta, cuando debates, conversaciones o noticias con relación a la homosexualidad aparecían, era inevitable que la pareja entrara en el tema. Ya que una pareja de actores pornográficos se había vuelto tan conocida, el tabú ya no parecía atacar tanto a la población coreana y asiática, todos tenían más facilidad para hablar del asunto e incluso de darle una vuelta en la mente para pensar si de verdad ser homosexual estaba tan mal como algunos creían. 


Tal vez no con tanta intensidad, pero el logro incluso había alcanzado a otros países fuera de Asia, consiguiendo que los organizadores de los AVN Awards ( Adult video news) realizados en EEUU, quisieran ofrecerles una mención honrosa por su increíble hazaña, la cual llegó a manos de la compañía pero ellos no quisieron ir a recibir así como tampoco aceptaron entrevistas o apariciones en programas durante toda su carrera. La directiva se los ofreció una gran cantidad de veces pero nunca consiguieron un si por respuesta y no les importó mucho a decir verdad. Taeyeon y sus 8 ejecutivas no codiciaban dinero, sino ser reconocidas como reinas que estaban en la cima y eran las mejores en lo que hacían, y como lo habían conseguido, el resto no les importaba.


Aunque esto y muchas cosas más tomarían un giro un día, cuando la codicia de Kyuhyun por la felicidad de su novio reparó en un pensamiento: El sueño de Sungmin por estudiar medicina veterinaria y tener una propia consulta, además de un refugio. 


Después de casi un año actuando juntos y sacándolo de su agujero, el veía a un Sungmin calmo, sonriente y tierno, pero sabía que la incomodidad de hacer películas porno aún persistía en su interior, aunque no lo dijera. 


Para Kyuhyun no era la dicha máxima desnudarse y hacérselo a su novio frente a cámaras y decenas de ojos, para que otros miles más lo vieran en un dvd de 20 dólares, y tampoco le suponía un problema, pero teniendo presente que a Sungmin si, tomó una decisión tajante. 


-Hyung.


Aquel día habían terminado de grabar las últimas escenas de su sexta película, por lo que llegaron a casa a darse una ducha, comer algo y relajarse. Kyuhyun repasaba su decisión en el sillón luego de haberse bañado y en cuanto sintió salir a su Hyung del cuarto de baño le llamó. 


-¿Que sucede? 


Preguntó el chico, acercándose al sillón mientras se secaba el pelo. Le extrañó el tono que usó el menor para llamarle y su rostro calmado pero serio. 


-Retirémonos del porno. 


Soltó sin más, haciendo que el otro abriera los ojos de par en par. 


-¿Ah? - Balbuceó el mayor, caminando a paso rápido hacia el sillón para sentarse a su lado- ¿Q-Qué? ¿Por qué? 
-Mira...-Suspiró- Se que porque ahora actuamos juntos en cada película tu te sientes más cómodo, pero sé que no es lo que de verdad deseas y no quiero condenarte a una trabajo que no te complazca y que te va a escupir a la calle en cuanto ya no poseas juventud ni posibilidades de hacer otra cosa. Claro, con todo lo que tenemos ahorrado podríamos empezar negocios de distintos tipos, pero no es lo que tu quieres ¿Verdad? 


Los ojos de Sungmin se perdieron en la alfombra, terminando por negar con la cabeza unos segundos después. 


-Quieres estudiar para ser veterinario y cuidar a muchos animalitos- Prosiguió con un tono cariñoso, acariciándole el rostro- Y yo quiero lo que te haga feliz, así que vamos a hacerlo.


El mayor quedó congelado por varios segundos, mirando fijamente al chico en frente.


-P-pero...


Balbuceó. 


-¿Pero qué? Tenemos dinero de sobra para empezar una vida nueva, Nari- Noona y Shindong- Hyung podrían seguir en la compañía representando a nuevos actores y el contrato nos permite renunciar cuando queramos, solo queda que tú te animes a hacerlo.
-Ya lo sé, somos muy afortunados por eso, pero lo que me preocupa es lo que harás tú.
-¿Lo que haré yo?
-Exacto. Yo estudiaría ¿Pero tú qué? 


Kyuhyun fue esta vez el impresionado.


-Bu-bueno yo... podría trabajar o invertir en algún negoci-- 
-No- Interrumpió el otro con un tono tajante- Si las cosas serán así, entonces no lo voy a hacer.
-¿Pero por qué?
-Yo también quiero que tu cumplas tus sueños- Contestó mirándolo directamente- Si yo me retiro para estudiar medicina veterinaria, tú lo harás para volver a estudiar ingeniería en informática.


Kyuhyun boqueó atónito. Al parecer los papeles se habían volteado.


-Hyung- Musitó tras unos instantes- Me gustaría hacerlo, pero ya te lo conté...yo...
-Tienes miedo. 
-Sí.
-¿Y crees que yo no?- Preguntó el rubio esbozando una sonrisa, desconcertando al más alto- Así como tú, no he tomado un cuaderno en muchos años y de hecho, después estaré aún más asustado que tú. Tendré 26 el próximo año y en una sala de clases, estaré rodeado en su mayoría de personas recién graduadas del instituto ¿Que tan ridículo me veré y que tan difícil será adaptarme a eso? Aún no puedo ni imaginármelo, pero independiente de ello y de todas las dificultades que tenga, valdrá la pena al final, porque lograré auto-superarme y conseguir lo que tanto anhelo. Y tú también puedes. 
-Um...
-Será duro, no lo niego, pero la felicidad cuesta sacrificios, paciencia y esfuerzo, eso lo aprendí contigo- Añadió- Porque estuve hundido en una depresión espantosa y debí resistir la desesperación 5 largos años para que llegaras y me salvaras. Si yo pude resistir hasta ahora y tú tuviste la fuerza para salvarme, podremos enfrentar esto. Confío en nosotros. 


Kyuhyun miraba sin palabras a su novio. Al oírlo podía ver los frutos de su esfuerzo.


-Además, ya es mi turno de darte una mano ¿No? Te prometo que estudiaremos juntos para la prueba de admisión y te ayudaré en todo lo que necesites. Incluso...-El chico bajó su rostro enrojecido- Podemos vivir juntos desde ahora.


Kyuhyun parpadeó pasmado.


-Yo pensaba que ya vivíamos juntos.
-No, solo eres un visitante regular. 


Contestó el mayor, haciendo reír a su novio.


-¿O sea he sido solo un pervertido acosador que viene a colarse en tu cama en las noches? 
-Pues si...pero quiero que este pervertido comparta una cama todas las noches conmigo, que mi hogar sea suyo y su hogar sea mío.


Kyuhyun sonrió impresionado.


- ¿Cuando pensabas pedirme esto?
-Cuando encontrara la situación adecuada-Respondió- No pensé que sería esta...como sea ¿Que dices?
-Claro que quiero dormir contigo todas las noches.
-No eso-Rió- Estudiar y hacer un futuro feliz juntos.


Kyuhyun corrió la mirada hacia el suelo y pensó por unos instantes.


-¿Me recompensarás cuando saque buenas notas?


Pregunto con esa pesada sonrisa que tan bien sabía poner.
-Creo que podría hacerlo.


Respondió el mayor, riendo avergonzado.
-Entonces hagámoslo- Dijo tomándole las manos- Cumplamos nuestros sueños y vivamos juntos.
-Ya no más porno gay.


Le siguió Sungmin acariciándole el rostro.


-Al menos para nuestras fans.


Añadió el castaño, calenturriento como de costumbre, logrando otra risa en el mayor, quien no perdió tiempo en abrazarlo en cuanto el trato quedó sellado. Kyuhyun aspiró el aroma de su pelo, sonriendo mientras también lo apretaba contra su cuerpo. 


Ahora se ganaría la vida a base de esfuerzo, pero poseía amor y felicidad, y aunque no tuvieran todo ese dinero conseguido por las películas, creía que igual podría enfrentar hasta el miedo más horrible si Sungmin estaba a su lado. 


-Te amo.


Le susurró el rubio por primera vez en toda su relación. Había querido guardar aquella palabra para cuando le naciera decirla desde cada centímetro de su corazón, su alma y su cuerpo, y además para la oportunidad en que no pudiera arruinarla con su orgullo o su malhumor. Sin embargo, Kyuhyun se sintió tan feliz que le valía un rábano como, donde y cuando se la hubiera dicho. 


-También te amo...- Le respondió besándole una mejilla, mirándolo al instante con los ojos chispeantes- Más que a nada en este mundo...


Ambos se sonrieron hermosamente, terminando en una ronda de besos que conmemoraba el real comienzo de sus vidas juntos. 




Más tarde ambos llamaron a sus representantes contándoles la decisión. Nari lloró por más de media hora en brazos de Shindong pensando en que al fin había llegado el momento de dejar a su bebé partir, pero a la vez, completamente feliz por su dicha. Cuando las lágrimas cesaron, empezaron a organizarse para la retirada de la pareja. Lo primero y más difícil fue, comunicárselo a la presidenta y su directiva. 


-Así que se quieren retirar para vivir juntos y volver a estudiar ¿He?


Preguntó la presidenta con un rostro y tono de voz extraño, mirándolos fijamente el día en que concertaron la reunión. Después de explicar sus razones y dar a conocer sus intenciones futuras, ambos temblaban horrorizados. El demonio detrás de la rubia crecía, pero esta vez no parecía feliz. 


-Así es.


Se aventuró el menor.


-Que porquería- Sentenció la mujer, levantándose sobre la silla y poniendo su pierna sobre la mesa a una velocidad increíble- ¡Yo les daré razones para retirarse!


Y tan pronto como lo dijo, sacó una navaja escondida en un compartimiento amarrado a su pierna bajo la falda y caminó rápidamente hacia ellos. 


-¡AHHHHHHHH!


Gritaron espantados, abrazándose con expresiones graciosas de pánico, y habrían pasado a mejor vida si las 8 ejecutivas no se le hubieran tirado encima de la rubia para detenerla. 


-¡No, presidenta! ¡Baje esa cosa! 
-¡Ya tiene una demanda por agresión! ¡No quiere conseguir otra! 
-¿¡Que sabes tu que quiero!?- Masculló la mujer a Jessica mientras la tironeaban- ¡Voy a matar a estos maricas! ¡Ahhhh!
-¡Que no!
-¡Presidentaaaa!


Cuando lograron someterla, se la llevaron unos cuantos minutos afuera de la oficina. Cuando volvió, era afirmada por Yuri, mientras ella con los ojos cerrados caminaba desequilibradamente a su silla con un vaso de ginebra en la mano. Al sentarse, las demás se pusieron a sus costados y Hyoyeon le puso un papel en frente para que lo leyera.


-Hágalo. 


Le ordenó la mujer. 


-Ahhh...Tras pensarlo...unos minutos- Leyó con algo de dificultad- Con pesar...apoyaremos su decisión de retirarse. Estamos tristes ya que ustedes...han traído mucho...mucho dinero y fama a nuestra compañía... pero gracias a eso... podremos conseguir mejores actores, tramas, escenografías, etc... Por ello, en nombre de la directiva y mío...queremos desearles la mejor de las suertes para sus planes futuros...
-Gracias...


Contestó Sungmin, aún refugiado en los brazos del otro. 


-Siga leyendo. 


Le ordenó Tiffany a la rubia.


-En cuanto a lo que harán desde ahora... deben grabar la última película agendada... a cuyo día de lanzamiento, le añadiremos una conferencia de prensa para anunciar la decisión.
-Pero no---


Sungmin quiso objetar por su incomodidad con los medios, pero al ver como las ejecutivas le hacían señas desesperadas que decían"Haz lo que pide si no quieres que te mate", cambió su parecer.


-De acuerdo.
-Muy bien....eso es todo- Taeyeon miró a las mujeres a sus costados quienes le hicieron gestos con la cara para que continuara- ¡Gracias y buena suerte! 


Exclamó con animo fingido, levantando el pulgar y sonriendo de una manera extraña. Las mujeres se miraron entre ellas sonrientes, aplaudiendo.


-En la noche me contactaré con ustedes para hablar sobre los detalles de la renuncia- Les habló Seohyun a los representantes- Muchas gracias por avisarnos adecuadamente y por todo. Tell me your wish está en deuda con todos ustedes.
-De nada, nosotros también estamos muy agradecidos. Bueno, adiós. 


Kyuhyun contestó rápido, levantándose y huyendo veloz del lugar con Sungmin de la mano. 


-No puedo creer que hayamos salido vivos de esta compañía. 


Masculló el castaño fuera del recinto aún con paso acelerado.


-Cállate o de seguro ese demonio viene a comernos. 


Respondió Shindong, poniéndole una mano en la espalda para alentarlo a caminar más rápido. 


Semanas después la película fue grabada. Correspondía a un concurso de fanfics que la compañía había hecho, la mejor historia sería hecha película y además se le daría una compensación monetaria a la ganadora, por lo que era claro que no podían desistir de ella. Días antes del lanzamiento, se anunció en la página oficial de la compañía que habría una conferencia de prensa con un importante anuncio y que la película además de ser vendida por dvd se exhibiría en algunos cines de adultos o independientes. Tanto cambio en el patrón que tenía la compañía para promocionar películas, alertó al fandom y el peor de sus miedos se vio materializado cuando las fans que lograron colarse en la conferencia, anunciaron por twitter las palabras de Kyuhyun. 


"Después de pensarlo mucho y conversarlo adecuadamente con la directiva de nuestra compañía, nuestros representantes y claro, entre nosotros, hemos tomado la decisión de retirarnos de la industria del porno para siempre"


Ciertas Netizens publicaron que creían haber escuchado el grito unisono de todas las Joyers del mundo, mientras aquellas que habían gritado de dolor, seguían atentas a la información que salía. 


-¿Cual es el motivo de esta repentina decisión? 


Preguntó un periodista de una revista japonesa durante la convocatoria de medios. 


-Nuestros intereses adversos a este trabajo- Reconoció Sungmin- Hacer estas películas nos ayudó por mucho tiempo, incluso cuando no estábamos juntos y teníamos semejante éxito, pero no es lo que queremos para nuestro futuro.
-Además, hacer porno no es algo que puedas hacer hasta los 65 años ¿No?-Añadió el castaño, haciendo reír a los presentes- Con suerte y manteniendo interesadas a nuestras fans, duraríamos hasta los 30 años ¿Y luego qué haremos? ¿Esperar hasta que el dinero se acabe y quedemos botados porque no tenemos estudios superiores? Muchos dicen que podríamos empezar alguna clase de negocio, hasta yo lo pensé, pero no es tan simple cuando no sabes nada de la vida y has vivido una "vida fácil" gracias este trabajo. 


Un "Ohhhhh" que aprobaba los dichos de la pareja se olló en el lugar, generando más interés del ya obtenido en la conferencia. 


Las preguntas siguieron por más de dos horas. Todo lo que los medios no habían podido preguntarles por el bajo perfil que ambos tuvieron durante su carrera fue contestado en ese momento.


-¿Que es lo que harán desde ahora? 


Preguntó un periodista coreano de un diario dominical, cerca del final de la conferencia.


-¿Se van a separar? 


Agregó otro, causando reacciones molestas en las fans por su osadía.


-Claro que no, empezaremos a vivir juntos- Contestó Kyuhyun, tomándole la mano a Sungmin y mirándolo con infinito amor- Este año rendiremos el examen nacional de acceso a la universidad, queremos estar más cerca para apoyarnos en este proceso y forjar nuestra vida juntos. Ser novio "puertas afuera" ya no es suficiente.


Sungmin bajó el rostro sonriendo con las mejillas rojas. No quería parecer nenita enamorada delante de tantas personas, pero Kyuhyun se lo hacía difícil.


-¿Alguna otra pregunta? 


Acotó el castaño, a lo que todos los periodistas se miraron entre ellos, satisfechos. 


-¿Una última declaración? 


Se animó uno de Taiwan.


-Mmmm... Bueno, he estado en este negocio por más de 3 años- Confesó el menor- Y he aprendido que hay una gran variedad de trabajos en el mundo y este figura como uno de los más extraños y desmerecidos, pero no deja de ser un trabajo honesto y por ello es tan digno como los demás, así que en el futuro voy a asumir orgulloso lo que alguna vez fui. Solo piensen, este trabajo me dio de comer por mucho tiempo, le entregué diversión a la gente y me permitió experimentar muchas cosas nuevas, me hace estar agradecido de todos los que estuvieron a mi lado durante esta etapa de mi vida: Mi manager Shin Donghee- Hyung, las distintas compañías que me dieron trabajo, a "Tell me your wish" y su directiva, a esos amigos que perduraron a pesar de todo y en especial, a todas las fans que me siguieron desde el principio y a las que aparecieron con el paso del tiempo. Y se que ellas van a ser las más tristes, pero confío en que entenderán mi decisión y estarán felices de que vaya en busca de mi plenitud en compañía de la persona que amo ¿Verdad? 
-Siiiií


Gritaron las representantes del fanclub oficial y las que se habían colado, llorando a mares. 



-Me parece- Rió Kyuhyun- En fin, muchas gracias a todos. 


Finalizó inclinando un poco la cabeza y recibiendo emocionados aplausos.


-¿Sungmin-ssi, tiene algo que decir?


Le llamó el mismo periodista, después de que la ovación a Kyuhyun terminara. El rubio miró hacia abajo por unos segundos, no sabiendo muy bien que decir hasta que después de un rato encontró las palabras correctas. 


-Nunca jamás volveré a abrirme de piernas para esta industria, jamás. Pero los quiero. *


O tal vez no. 


Sin embargo, a pesar de ser una despedida media rara y muy diferente a la de su novio, todos los presentes, incluyendo Kyuhyun, rieron fuerte mientras él miraba perplejo a todos lados tratando de entender que había dicho mal. 


Tras terminar de reír todos aplaudieron a la pareja y se les pidió que se dieran un beso ante las cámaras, favor que ellos concedieron juntando sus labios de una forma nada sana. Era un regalo para sus Joyers más que cualquier cosa. Luego se levantaron ,hicieron una venia de 90º y salieron por una puerta al costado del lugar. Las fans corrieron a intentar colarse por donde ellos se iban y tomarles algunas fotos. Las pocas que lo lograron les atraparon por el pasillo que llevaba al estacionamiento. Kyuhyun tenía la mano cruzada por detrás del cuello de su Hyung y este, apoyado en su hombro, le abrazaba la espalda mientras caminaban, y aquella fue la postal perfecta que las chicas con sus cámaras captaron y difundieron por internet. Las miles de chicas que lloraban después de enterarse de la noticia, vieron al poco rato la foto, esbozando unas sonrisas enternecidas y animándolas a desearles lo mejor en sus vidas. La foto recorrió decenas de redes sociales. El hashtag #ForeverJoyer estuvo dos días en twitter y "KyuMin" estuvo entre las palabras más buscadas en todos los buscadores coreanos durante 5 días. Por otro lado, "My JoY is KyuMin", el fanclub hecho por fans coreanas y que por ello era uno de los más visitados e importantes, publicó al día siguiente del anuncio un lindo comunicado.


" El KyuMin ya no hará más películas y actividades, pero sigue tan vivo como el amor que ellos comparten y les impulsó a dar otro paso en sus vidas, por ello seguiremos siendo sus fans, ahora y siempre. Nos encargaremos juntas de que las futuras generaciones conozcan a este hermosa pareja, sepan de sus hazañas y porque se volvió tan legendaria. 


Difundiremos a la legendaria pareja del porno gay y continuaremos su trabajo: Lograr que la sociedad deje de considerar a los gays y la sexualidad como un tabú.


Así que no teman, este fanclub seguirá abierto y les seguirá informando sobre Kyuhyun y Sungmin (Sin atentar contra su comodidad y/o espacio personal).


¡Poder Joyer!"


Y así lo hicieron. En los fanclubs de distintos países y páginas dedicadas a ellos se siguió informando sobre sus actividades y hablando sobre ellos, mientras que a las que recién se enteraban del mundo del porno, se les enseñaban vídeos de la pareja y nuevas Joyers nacían, aumentando el fandom o reemplazando a aquellas que iban cambiando de gustos. 


Por mientras, la pareja siguió con su nueva vida. Después de enterarse que Nari y Shindong habían hecho contrato con "Tell me your wish" para representar a nuevos actores, ambos se enfocaron calmadamente en sus intereses. A la vez que estudiaban, buscaban un departamento más grande y cerca del centro para facilitarles la ida a la universidad. Al encontrarlo, trasladaron las cosas útiles de los departamentos de cada uno, lo que sobraba lo donaron a la caridad y se compraron una cama más grande.


El día del traslado oficial al nuevo hogar, Nari lloró como Magdalena provocando también algunas lágrimas en su protegido, ya que al día siguiente empezaría oficialmente a trabajar con un nuevo chico. 


-Deja de llorar, mujer- Le regañó el rubio recibiéndole un fuerte abrazo- No es como si nunca más fuéramos a vernos, solo trabajarás con otra persona. Seguiremos encontrándonos y llamándonos. 
-P-pero te voy a extrañar mucho- Chilló mirándolo a los ojos con todo y fluidos nasales- Y...y como voy a saber si estás bien si no puedo verte seguido...
-Se cuidarme solo, Noona- Reclamó- Además...voy a estar con Kyuhyun...
-Ya sé... el va a cuidarte bien ¿¡OÍSTE!?


Gritó fiera dirigiéndose al castaño. 


-Como por centésima vez: Sí, noona. 


Respondió el menor a lo lejos, con cara enojada, consiguiendo una risa abrumada en el rubio por la reacción de su novio.


-Ouw, me encanta verte enamorado y feliz.


Acotó Nari al verlo. 


-N-No digas eso...


Reclamó el chico corriendo el rostro más sonrojado aún, haciendo reír a su Noona quien lo volvió a abrazar. 


-Te amo, bebé- Le susurró la mujer- Cuídate mucho y ten suerte en todo lo que te propongas. 
-También te amo, Noona-Respondió con la voz muy baja- Gracias por todo y ten suerte tu también. 


La castaña sonrió, besó fuerte una mejilla de Sungmin y empezó a girar graciosamente con él abrazado. 


-¿Y ha esta mujer loca y cursi le vas pedir matrimonio?


Le susurró Kyuhyun a Shindong, bromeando. 


-Cállate, es secreto.


Le regañó el mayor.


-Lo siento- Rió el menor, con ganas de seguir bromeando- Aunque también quiero que me abraces y bese así de cursi a mi, Hyung.


El mayor lo miró fijo a los ojos por unos segundos, hasta terminar por aventar su mano a la cabeza de su protegido.


-¡Auch!
-Idiota- Rió el mayor, terminando por abrazarlo de verdad, sorprendiendo al menor- Cuídate mucho ¿Eh?


El menor parpadeó atónito por un rato, hasta que después sonrió y abrazó a su representante. 


-Tu igual, Hyung. 
-Y se bueno con Sungmin- Le ordenó- No vas a levantar una piedra y encontrar a alguien que te aguante como él. 
-Ya sé. 


Rió.


Y después de esas muestras de afecto, la pareja fue a su nueva casa. 


Estudiaron durante meses con cursos de internet y con ayuda de algunos libros útiles que las fans les dieron de regalo. También aprendían a convivir y no todo fue miel sobre hojuelas, vale decir. Peleaban mucho los primeros meses, tratando de acostumbrarse a la presencia constante y las mañas del otro, por lo que muchas eran peleas de lo más estúpidas y que no tenían ni pies ni cabeza.


-Kyuhyun, cuando te bañas ¿Puedes dejar cerrado el maldito shampoo y sacar los pelos que dejes en la ducha? 
-Lo haría, si cuando estoy terminando de bañarme no estuvieras aporreando la puerta como un loco porque quieres entrar. 
-¡Sabes que me dan ganas a esa hora de ir al baño! 
-¡Y tu sabes que yo a esa hora me baño! 
-¿Y tan difícil es ponerle la tapa al shampoo mientras te echas agua? ¿O no sabes hacer dos cosas a la vez? 
-¡Claro que sé! ¡Solo quiero darme un baño lento y relajante después de quemarme las cejas estudiando! 
-¡Pues te invito a bañarte relajadamente donde el vecino porque relajarse en la ducha no es una prioridad, a diferencia de mis deseos de ir al baño. 
-¡Genial! ¡De seguro él es más agradable y no se enoja por estupideces como estas!
-¡Claro! ¡El es genial! ¿¡Por que no eres novio de él mejor!? 
-¿¡Por qué te pones celoso si tu lo metiste en la conversación!?
-¡No te hagas, Cho estúpido! ¡Vi como antes de ayer le miraste el culo, maldito cerdo! 
-¡No le miré el culo, me interesaron los pantalones que llevaba! ¡Había visto unos así en una tienda, quería regalártelos para nuestro aniversario pero me retracté porque el llevaba unos parecidos!
-¡Y tu juras que te voy a creer! ¡Si eres un maldito pervertido asqueroso! ¡Ya te aburriste de hacérmelo hasta dejarme con las piernas entumidas y ahora buscas culos nuevos! 
-¿¡Que me aburrí de ti!? ¡Vamos a ver si me aburrí de ti!


Y por lo tontas que eran esas peleas, terminaban al poco rato después, y a veces de una forma que ha ambos les gustaba.


-¡Ahh! ¡Ahhh! ¡Ahhh! ¡Kyuhyun! 


Gemía descontroladamente el mayor, quedándose casi sin voz bajo el que le embestía como un salvaje. 


-¿¡Decías que me aburrí de ti!? ¡Ja! ¿¡Tienes idea de como me calienta verte desnudo bajo mío gimiendo de esa forma, Lee Sungmin!? ¡Pelearemos por estupideces pero nunca dejas de ser mi culo favorito! ¡Y ya vas a ver! ¡Ni aunque se te entuma todo el cuerpo voy a dejar de follarte esta noche!
-¡Deja de cacarear y cógeme más fuerte, Kyuhyun estúpido!


Le ordenó tan fiero como el que estaba arriba suyo. 


Madurando, queriéndose más, peleando, reconciliándose, estudiando para la prueba y aprendiendo del otro, así es como llegaron al día del examen. Cuando después de un mes los resultados salieron, se abrazaron felices al enterarse de que ambos tenían puntaje suficiente para lo que querían estudiar y a pesar de que el gobierno no les otorgaría becas, ya estaban preparados para eso y ni siquiera se molestaron por ello. 


-Ahora solo queda empezar.


Suspiró Kyuhyun, abrazando a Sungmin por la espalda en el comedor, cuando meses después el primer día de Universidad ya había llegado a ellos. Se habían matriculado correctamente en una universidad privada de alto prestigio y ya tenían todo dispuesto para asistir. 


-Lo haremos bien- Le siguió el rubio, volteando la cabeza para mirarlo- Aunque igual me asusta un poco el entorno en el que estaremos.
-¿Por qué?
-Ya sabes, seremos más grandes que los demás...y me da miedo que algún grupo de homofóbico que se haya enterado de nosotros se atreva a agredirnos.
-Ah, no te preocupes por eso...las sasaeng que nos persiguen de seguros los mantendrán a raya- Bromeó haciendo reír al mayor, aunque no dudaba que fuera cierto- Y solo tienes que confiar en que saldrá bien ¿Ok? 
-Ok.
-Eres muy inteligente, agradable y muy fuerte- Agregó- Puedes conseguir lo que sea y de seguro le simpatizarás a mucha gente. 
-¿En serio? 
-A mi me simpatizas mucho...pero si le simpatizas a otro de la misma manera no lo voy a tolerar ¿Eh?
-¿Que dices?- Rió Sungmin dándole un beso- Y bueno... lucharé para adaptarme. Lo haré bien. 
-Así se habla- Lo alentó Kyuhyun para tomar su mochila y entregarle la suya- Ahora vamos. 
-Ajá. 


Sungmin se acomodó la mochila en la espalda y se sintió un muchachito de instituto de nuevo. Luego abrazó a su novio una vez más para armarse de valor, consiguiendo además un beso de lo más dulce.


-Oye, Hyung ¿Por qué no lo hacemos antes de ir? 
-¿Estás loco?- Preguntó riéndose- ¡Vamos a llegar tarde! Ya deja de hablar idioteces y mueve ese trasero al ascensor. 


Ordenó abriendo la puerta.


-¿Y si lo hacemos en los baños de la universidad mientras los demás están en la ceremonia de inauguración? 


Sugirió nuevamente.


-A ti nunca se te va a airar el cerebro ¿Verdad, Cho? 
-Nunca pasará, mi amor. 


Contestó correteándolo por el pasillo después de cerrar la puerta. 


-Eres un gran tonto. 
-Sí ¿Lo hacemos en el ascensor? 
-No.
-¿En el estacionamiento? 
-¡No!
-¿En la sala de clases?
-¡No! 


Y entre besos y juegos, después de una larga lucha por superar miedos, pasados y etapas que no parecían nunca terminar, la legendaria pareja del porno gay, se tomó de la mano con fuerza y siguieron su camino por ser feliz junto al otro. 


Fin 

*Dibujito de regalo <3 Es de cuando Sungmin y Kyuhyun están haciendo la sesión de fotos rgjkhrjgh ♥