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martes, 1 de octubre de 2013

La obsesión de una sasaeng: Un suceso que SuJu nunca contó [03/03]

Tercera parte ~


-Toma.

Kyuhyun le entregó sus cosas y el conejo de chocolate al eternal maknae, dirigiéndose velozmente hacia su habitación.

-¡Oh, que lindo regalo! ¿Kyuhyun estará enamorado de mí? 
-Dudo que sea para ti, Ryeongu –Le dijo Leeteuk riendo- Anda y guarda eso en el refrigerador.
-Buuu…

El menor ya se encontraba en frente de su puerta, nervioso y con el ceño fruncido por la tensión. Giró lentamente la perilla y su corazón se detuvo al ver que el interior estaba oscuro y silencioso. Tal como aquella vez. Armándose de valor entró pero un bulto en el suelo impidió su paso, mismo bulto que se levantó y se pegó a su pecho. Era Sungmin, para su tranquilidad.

-¿Hyung, que pas---
-Idiota.

Antes de que pudiera terminar de preguntar, el mayor le insultó y le pegó sin fuerza en el pecho.

-¿Qué?

Kyuhyun preguntó de nuevo sin entender porque le decía eso, adentrándose completamente en la habitación y cerrando la puerta.

-Que eres un idiota y te odio.

Volvió a golpearlo.

-¿P-p-p-porqué? –Preguntó desconcertado- Hyung, mírame ¿Te pasó algo? 

Sungmin levantó el rostro, dándole una vista enternecedora a Kyuhyun de su carita enojada, con los ojos vidriosos y rojos. No había llorado ni lo estaba haciendo, pero vaya que estaba resistiendo las ganas de hacerlo, la confusión le estaba agobiando completamente la cabeza.

-Claro que no- Volvió a golpearlo- Pero a ti si ¿No? Debes estar super feliz de que hayan atrapado a la sasaeng, para así liberarte de mi y verte con tus folla- amigas ¿Cierto? 

Kyuhyun aún no lograba entender del todo la situación y ni siquiera el mismo Sungmin podía entenderse bien. La situación superaba su madurez y no podía decidir con claridad, y cuando eso pasaba, el niño caprichoso y chillón que tenía en su interior salía a dejar estragos.

-¿De que hablas? No te entiendo.
-¡De que te vi besando a esa bailarina en la compañía! 

Kyuhyun abrió fuerte los ojos mientras su Hyung le pegaba repetidas veces en el pecho.

-¿Por qué haces eso? ¿Por qué te comportas de cierta manera conmigo y luego me haces esto? ¡Idiota! 
-Hyung, solo me despedía, ya no volveré a encontrarme con ella ni con la otra chica nunca más de “esa manera”. Un beso de despedida no está mal, total, nos hemos acostado por mucho tiempo.

El castaño trataba de tranquilizar al rubio, no sabiendo que con sus palabras solo lograba enfurecerlo más. 

-¿¡Y a quien le importa eso!? ¿¡A quien le importa ellas!? ¡Estos últimos días solo has estado conmigo! ¡No es necesario despedirse de una insignificante folla-amiga! ¿¡Para que volverlas a ver si me tienes a mi!? ¿¡Para que volverlas a besar!?
-P-pero Hyung…
-¡No te dejo! ¡No te dejo volver a besarlas! –Empezó a sacudir a Kyuhyun con la cabeza gacha y los ojos fuertemente cerrados - ¡No te dejo nunca más! ¡Ni a la bailarina! ¡Ni a la ejecutiva! ¡Ni a nadie! ¡No te dejo! 

Kyuhyun iba a intentar decir otra cosa, pero una ampolleta se encendió en su cabeza, permitiéndole entender todo de golpe. Su Hyung…esa actitud…¿Significaba que…

Trago saliva y nervioso se atrevió a preguntar.

-Entonces Hyung…¿A quien puedo besar? 

-S-solo…debes besarme a mi… solo a mi…si v-vas a tener esa actitud malditamente…encantadora de los últimos días…tienes que atenerte…y besarme solo a mi… y a nadie más…

Si vas a hacer que me gustes, pues asúmelo y quédate solo conmigo, si vas a intentar enamorarme, que no sea en vano y solo quiéreme a mi. Sungmin no se atrevía a pronunciar aquellas palabras tal y como las pensaba, aún estaba confundido…y asustado, pero sin importar eso, Kyuhyun quedó sin palabras y aliento ante la obra de arte frente a el. Su Hyung sonrojado, diciéndole esas cosas con la vista temerosa en un punto vacío, era lo más bello que había visto en su puta vida, y sin necesidad de más argumentos, su pregunta fue contestada: Estaba jodidamente enamorado.

Sin esperar o decir algo, atrajo a Sungmin hacia si y le dio un beso cargado de pasión. Sentir esos labios tan deliciosos correspondiendo los suyos otra vez, hizo que todo ese deseo y amor que había contenido se expandiera libremente por su cuerpo. El rubio por su lado sintió algo de miedo los primeros segundos al ser atrapado por esos carnosos labios, pero tras dejar caer una pequeña lágrima que la ira le había causado antes, enredó tímidamente sus brazos por el cuello del menor, abriendo su boca y profundizando aquel deseado beso. El maknae ni lento ni perezoso, giró con su Hyung, dejándolo atrapado entre la puerta y el. Con toda su fuerza, frenó ese adictivo masaje y sin alejar mucho sus labios le habló al mayor.

-Está bien… solo te besaré a ti…pero tu debes besarme solo a mi… y dejarme besarte en todos lados…

El castaño de hormonas alborotadas sonrió perversamente y sin esperar respuesta de su agitado Hyung, atrapó su cuello como si de un manjar se tratara. El rubio empezaba a delirar, sentir como el menor lo tenía acorralado y estimulaba sus partes erógenas con su lengua lo hacía desfallecer. Su excitación pasó a otro nivel cuando una mano traviesa acarició su miembro por sobre el pijama que traía. 

-Aghh…

Ahhh esos gloriosos gemidos. El maknae se sentía feliz ya que los volvería a escuchar esa misma noche, porque ya no era una fantasía, una meta o un sueño húmedo, era un hecho: Se lo follaría toda la noche.

Torpemente Kyuhyun lo guió hacia su cama mientras entre ambos quitaban con desesperación el chaleco y la camisa del menor. Ese torso nada trabajado excitaba y hacia gracia en partes iguales al rubio, liberando una pequeña risita. Pronto, ninguno advirtió la presencia de la cama, cayendo de lleno en esta, pero no les importó, menos al menor que empezó a devorar la piel del más bajo como un lobo a su presa. El mayor sintió un placer indescriptible cuando sin cuidado alguno, su dongsaeng rasgó la parte de arriba de su pijama y atendió sus pezones. Ni tiempo se dio para cuestionarse sobre lo que estaban a punto de hacer, pero aunque la situación era bastante distinta a la primera, no podía evitar mirar repetidas veces hacia un lugar, ese mismo donde la sasaeng se había sentado a filmarlos con sus ojos perturbados y aquella sonrisa siniestra. Sí, el miedo no era tan fuerte como antes pero aún persistía y el menor no tardó en notarlo.

-Hy…ung ¿Estás bien? 

Le llamó con la voz ronca, a lo que el otro volvió a mirarle alarmado. 

-S-si, no te preocupes.

El Mankae le dio un dulce beso en la nariz.

-Hey, ella no está ahí – Le sonrió- Y nunca volverá, ni ella ni nadie más.

Sungmin lo miró a los ojos, aún con un deje de terror en ellos.

-Y créeme- Continuó- Si aparece ella u otra, antes de que se atrevan a decirte o hacerte algo malo, yo me las cargaré a todas… SIEMPRE voy a protegerte.
-¿L-lo…juras?
-Lo juro.

El mayor sonrió y sus ojos se volvieron más bellos y luminosos que incluso antes de que pasara todo este problema. Y confió, después de todo, creía en Kyuhyun y en sus promesas. Unos segundos después acortaron las distancias y se besaron profundamente. El rubio lo maldijo mentalmente, niñato del demonio ¿ Por qué mierda besaba tan bien? Poco a poco fue enredando sus piernas en las caderas del menor, quien no pudo evitar ser malicioso y fingir potentes embestidas, rosando descaradamente sus miembros por sobre la ropa…y como eran de efectivas sus maldades que a los pocos segundos el mayor soltó sus labios y empezó a gemir con una sensualidad que el menor nunca había visto en su vida. 

-Ahh…Kyuhyun…

El menor sonrió embobado.

-¿Recuerdas cuando dije que lo que más me gustaba de ti era tu trasero? Pues –Embistió con más fuerza- …ahora prefiero tus gemidos.

A Sungmin se le subieron los colores a la cara…aún más si era posible.

-¿Y recuerdas cuando dije que lo que más odiaba de ti era que fueras tan pervertido? Pues sigo odiando que seas un pervertido.

Kyuhyun corrió su rostro de encima de su Hyung para reír.

-Bueno…-Volvió a mirarle- veamos si de verdad es lo que más odias de mi.

Le dio un corto beso para luego, con su experta y cálida lengua, hacer un camino desde su mentón hasta su ombligo. Al ver a su dongsaeng quitarle el pijama y el bóxer de un tirón, Sungmin no quiso aceptar aquel reto. Ese Maknae pervertido estaba mirando su erección otra vez, y como ya no había sasaeng y todo lo que hacían era voluntario, el menor se dio el lujo de sonreír con dientes y todo ante la excitante vista. No hizo esperar más a su avergonzada presa, metiéndose entre sus piernas, tomando las caderas de aquel hermoso Hyung con sus manos y engullendo completo su erecto pene. Un respingo llegó a todos los músculos de Sungmin, haciéndole en un salto curvar exageradamente su espalda y que sus manos se movieran involuntariamente, dementes, sin saber que hacer ante tanto placer. Pronto decidió que cubrir su boca era la mejor tarea, estaba tan avergonzado por esos gemidos potentes que salían de su boca.

-No, Hyung, no hagas eso- Le reclamó el menor- quiero oírte.
-N-no, me… da vergüenza.
-Vamos, no seas así, o tendré que amarrarte con los brazos arriba- Le sonrió de lado- … y ahí no responderé por mis actos…

Sungmin abrió los ojos como platos. Esa mirada perversa…

-Eso es jugar sucio…
- Por supuesto, es la mejor manera de jugar ¿Dudas que lo haga?

Kyuhyun movió la cabeza hacia un lado, indicándole una corbata colgada en la perilla de su closet.

-E-eres un maldito...

Rendido, puso lentamente las manos a sus costados. Kyuhyun volvió triunfante a su tarea, y aunque el mayor trató varios segundos reprimir sus gemidos, pronto perdió la batalla y su voz inundó toda la habitación. Esa boca.. esa boca jugueteando con su pobre miembro… y esa maldita lujuria que le hizo enredar sus piernas alrededor del cuello de Kyuhyun… ese condenado dongsaeng iba a matarlo muy pronto. 

Kyuhyun cesó lentamente las succiones antes de que el rubio llegara a un exquisito orgasmo. Su miembro dolía de la excitación y no podría esperar a que su Hyung se recuperara. No es que le molestara que se corriera en su boca, la idea en realidad no le desagradaba nada. Tal vez algún día, en el camerino de un super show, mientras pasaban un VCR…

No, era momento de concentrarse en su actual cogida. Levantó la cabeza y la vista entregada hizo que su miembro, aún apresado en su pantalón, empezara a chorrear líquido preseminal. Con desesperación se quitó los últimos rastros de ropa mientras dejaba a su Hyung respirar. Diooos, como quería estar de nuevo dentro de el. Volvió a ponerse sobre el, levantó las piernas del rubio a gusto y alineo tres dedos para humedecerlos, pero nuevamente su mente perversa le generó una nueva idea.

-Hyung
-¿Q-qué ocurre? 

Preguntó en un suspiro.

-¿Por qué no los humedeces por mi? 

Le preguntó acercándole sus dedos. El mayor lo miró petrificado… ya no era un tomate, era una maldita alarma de ambulancia.

-E-eres un cochino- El rubio corrió la mirada- Es-está bien.

Kyuhyun concibió un placer en cada célula de su cuerpo al sentir esa dulce boquita saborear sus dedos con timidez. Tan sexy…si hubiera sabido que su Hyung era tan sumiso y sensual en la cama se lo habría follado desde el primer día.

-¿A-ahí está bien?

Preguntó después de un rato.

-Por mi lo hicieras toda la noche- Retiró sus dedos reemplazándolos por sus labios- pero así es suficiente.

Impaciente, volvió a acomodarse entre las piernas de Sungmin, humedeciendo brevemente la entrada de este con su lengua y luego, adentrar el primer dedo. Un aullido de lujuria se escuchó de los labios del más bajo, al contrario del quejido de incomodidad que el menor creyó que oiría. Se sintió bien, seguían sin parecerles correctas las condiciones de su primer encuentro, pero debía admitir que ser el quien le quitó la virginidad de “Atrás” al mayor le hacía feliz. Si, desde ahora volvería tan homosexual a su Hyung como este mismo lo había vuelto a el. 

Ya tras haber metido el segundo y tercer dedo, expandió esa rosada entradita lo máximo posible, no deseaba que le doliera como la primera vez, porque si bien los dedos ya no le incomodaban, era consiente de la diferencia entre tres dedos y su pene. 

-Yo creo que ahí está bien, lo intentaré una vez y si te duele mucho, me avisas ¿Ok?
-O-ok.

Sungmin entrelazó una mano con la de Kyuhyun y la apretó tan fuerte como sus ojos. Kyuhyun lo miró dubitativo ¿Estaba bien hacerlo? Antes no tenía opción, pero ahora si, y aunque rayos que tenía ganas de follar a su Hyung, no quería dañarlo. A su mente vinieron esos dos días en los que Sungmin no pudo andar bien, y dolorosamente tenía que fingir en público que no le pasaba nada.

-Hyung, si no quie—
-¡No! – Lo interrumpió- S-solo hazlo con cuidado…
-P-per…
-Kyuhyun…- Con toda la vergüenza del mundo, lo miró a los ojos- Estoy m-muy excitado…no quiero masturbarme… quie-ro…quiero que tu me hagas el amor…

Esta vez fue Kyuhyun quien se sonrojó. Ese Hyung… no podría ver a Ahra casarse… no podría bailar en la tumba de Heechul, su archi-requete-contra enemigo, no podría hacer el record más grande de la historia en Star Craft… Ese Hyung lo mataría antes de que todo eso pasara…

-B-bien, pero si te duele mucho, promete que me lo dirás.
-Lo prometo.

Le sonrió, y lento pero muy ansioso, el castaño empezó a penetrar a Sungmin. Bien, no era condenadamente doloroso como la primera vez, pero sus nudillos se blanquearon por la fuerza con la que empuñó sus manos y no respiró hasta que Kyuhyun estuvo completamente adentro.

-¿Estás bien, Hyung? 

Preguntó con los ojos cerrados. Esa estrechez lo superaba, era el maldito cielo.
-S-sí-Dijo respirando agitadamente, haciendo que Kyuhyun bajara su torso y juntara sus frentes, más relajado- Muévete…despacio.

Pero antes de obedecer a Sungmin y a sus propios deseos, el menor hizo a su hyung abrazarlo por el cuello, acercándolo más y no evitando el placer de besarlo. Esos labios, los podría devorar todos los días y a toda hora, hasta que recordó para que más servían. Ya sintiendo que su Hyung no estaba tenso, empezó a embestirlo lentamente, quitándole el aire al mayor con las deliciosas sensaciones que le provocaba ese miembro en su interior, no pudiendo evitar gemir a los pocos segundos.

-¿Estás bien, Hyung?

Preguntó el Maknae, por última vez.

-S-sí…se siente rico…

Sungmin sonreía con los ojos cerrados, y Kyuhyun pensó que en ese mismo momento le podría salir sangre de narices y morir desangrado ¿Su Hyung había sido antes tan erótico? ¡Maldita sea, de verdad se lo iba a follar toda la noche!

-Ammmm...Kyuhyun…

El rubio envolvió sus piernas alrededor del firme trasero de Kyuhyun a medida de que este aumentaba la velocidad. Se sentía tan jodidamente bien y los testículos golpeando con fuerza su trasero le hacían sentir tan sucio… tan pervertido… y su mente nublada por el placer no le permitía avergonzarse ningún poco.

-Kyu…más rápido…quiero más…

El Maknae gimió con fuerza. Esas súplicas, esas que no escuchó la primera vez ahora lo enloquecían, volvían más delicioso el momento y sin hacerse de rogar hizo que su velocidad aumentara a un ritmo bestial.


-Ahhh maldición, me voy a acostar y a estos se les ocurre hacer ruido ¿Con que demonios están golpeando la pared?

Se quejó, por mientras, Eunhyuk quien se acercaba a la habitación del KyuMin.

-Hyukjae-ssi ¿Y si mejor vas para arriba y compartimos cama? Aquí dudo que puedas dormir por el ruido.

Sugirió Leeteuk quien iba pasando por ahí en busca del baño.

-¿Por qué? ¿Qué está---¡Oooh Dios! Mejor no me digas nada.

Exclamó haciendo un gesto de rechazo.

-Buena elección- Rió el líder- ahora ve y no te acuestes en bóxers. Te tiraré al suelo si toco tu piel en la noche. 

- Ash, si sabes que en el fondo me deseas Hyung.
-Lo que en realidad deseo es que te bañes más seguido.
-Ay que malo.

Bufó divertido el menor.


-AHHHHHHHHH DIOS.

Sungmin vio el cielo cuando Kyuhyun llegó a aquel punto que lo hizo desfallecer la vez anterior, pero ahora era mejor, mucho mejor. El menor por su lado devoraba sus hombros, su cuello y todo lo que alcanzaba con la boca mientras arremetía como un loco contra el mayor, ese Hyung que no se quedaba atrás y se embestía solo para hacer que la velocidad no disminuyera en ningún momento. Eran salvajes, eran malditamente salvajes, y estaban incrédulos por ello, no sabían que se deseaban a tal punto hasta que Kyuhyun se sentó sobre sus rodillas y puso al menor sobre su regazo, buscando clavarse en el con más fuerza que en la anterior posición. Estaba enloqueciendo, ese cuerpo… no permitiría que nunca más se fuera de su lado, y volvería a amarlo tan desquiciadamente una y un millón de veces más… deseaba destrozarle, partirle en dos, hacer que su miembro dentro de esas preciosas nalgas fuera tan natural para Sungmin como comer o dormir, y era feliz, porque sabía que el rubio deseaba lo mismo, al verle jadear como si no fuera a probar nunca más el oxígeno y con la espalda tan curvada que a pesar de tenerlo sentado frente a el ni siquiera podía ver su rostro.

-¿Q-que pasa Hyung-g? ¿Estás…poseído?

Bromeó, a penas pudiendo hablar.

-Es t-tu cul-pa…¿Sabes? S-si te movieras a-así en…el escenario…serías…el dance machine de…este grupo…
-N-no digas e-eso- Jadeó riéndose, atrayendo con sus manos al rubio para mirarlo de frente- Mis movimientos “especiales” ….solo los compartiré…contigo…
-Pervertido…

Le susurró, para luego gritar lujurioso dentro de esa boca que se lo comía. Solo un poco más… unos cuantos golpes en su interior …

-Kyu…ya me voy a correr…

No le había masturbado ni estimulado ninguna vez desde que se enterró en el… y aún así, el orgasmo más delicioso de su vida era tan inminente como una segunda ronda después de esa…y quizás una tercera… y una cuarta…

-Yo también… - Kyuhyun lo abrazó con más fuerza concentrándose en no disminuir la velocidad- Ven, amor…

Sungmin abrió tanto los ojos que le dolió ¿Le había dicho amor? Ciertamente no se lo había dicho antes…se sentía…

-Kyu…

El mayor entre cortos jadeos unió sus labios con los del otro… no le importaba morir asfixiado… quería sentir esos labios…esos jadeos ajenos perderse en su boca… sentir que de verdad el otro le quería y no era solo sexo… moría por preguntarle…preguntarle si aquello que había dicho antes de unirse, era verdad o solo palabrerío para llevárselo a la cama…pero le daba miedo matar el momento…así que no diría nada…no por ahora… y solo…solo sería suyo…

-Aghhhhh

Y toda ese amor, esa lujuria, esa confusión y esa pasión se unieron y explotaron dentro del mayor y entre el vientre de ambos, no sin antes hacerles librar un potente alarido. 


La mañana llegó al otro día inevitablemente, a pesar de que toda la acción de esa noche ameritaba para esperar el fin del mundo. La alarma en el celular del rubio sonó, pero fue apagada velozmente. La verdad es que Sungmin llevaba cerca de media hora despierto. Despertarse antes de que la alarma sonara era una vieja maña que tenía ¡Y diablos! Nunca le había parecido mal, hasta hoy ¿Por qué no pudo quedarse profundamente dormido hasta que Leeteuk viniera a echarle agua en la cara en vez de despertarse ridículamente temprano? ¡La mitad de su tiempo de sueño se lo había pasado follando! ¡Debería estar condenadamente agotado! 
Pero ahí estaba, con los ojos más abiertos que nunca, de frente a un dormido Kyuhyun, quien por lo demás lo tenía atrapado entre sus brazos. Había sido una noche alucinante, gritó”¡Viva Corea!” y quien sabe que idiotez más en cada orgasmo, lo mejor de su vida definitivamente…pero ahora, como se había prometido mentalmente en algún momento de la noche, era el momento de la verdad…pero no sabía como decirlo ni que hacer…solo había estado estático, mirando al menor dormir… por más de media hora.

Demonios.

¿¡QUE RAYOS HARÍA AHORA!? Ni siquiera su cuerpo se movía para escapar antes de que el menor se despertara, ni siquiera podía fingir o intentar dormir y así ,cuando Kyuhyun se fuera, estaría libre para pensar el resto del día, nada…ni siquiera…. ¡NADA! Nada pasaba por su cerebro y nada era ejecutado por su cuerpo…y el tiempo corría ¡Rayos! Debía moverse y hacer algo ¡Lo que sea! ¡Muévete! ¡Muévete! ¡Muévete! 

La alarma de Kyuhyun se dejó oír por toda la habitación.

Mierda.

Mierda.

Santa y bendita mierda.

El castaño se removió y con los ojos cerrados volteó para tomar su celular y apagar la ruidosa alarma. Cumpliendo con su cometido, volvió a su posición calmadamente mientras restregaba sus ojos con su mano libre. Al abrirlos se encontró con la cara de Sungmin, deformada por el horror y si la situación hubiera sido otra, se habría reído de ese cómico gesto por una semana. Los ojos de su Hyung parecían pelotas de golf por lo abiertos que estaban, Kyuhyun no pudo evitar fruncir el ceño, confundido.

-Hy-hyun—
-¡Aaaah! 

El chico gritó aterrado y como si de repente las ideas y el movimiento hubieran vuelto a su cuerpo, desesperado escapó de la cama, arrastrando con el una sábana para cubrirse.

-¡O-oye! ¡No!

Kyuhyun saltó para atraparlo, dando de bruces contra el suelo por su temerario movimiento entre sábanas, pero eso no mermó su espíritu y en sus cuatro extremidades, mientras intentaba librarse de las sabanas enredadas en sus piernas, siguió persiguiendo al más bajo. Este por su lado liberaba pequeños chillidos desesperados mientras daba pequeños saltitos y se movía de aquí para allá ¿Qué hacer? No podría salir en ese estado, si los demás le veían, tendría fijos en su agenda 6 meses completos de bromas pervertidas ¿Y si golpeaba a Kyuhyun hasta dejarle inconsciente mientras este estaba atrapado? No, ni en el momento más horrible sería así de bestia ¿Entonces? Finalmente, sin pensar nada mejor evadió las manos de Kyuhyun, se pasó por sobre la cama de este y se escondió debajo de la suya. Tapó sus oídos con sus manitas mientras cerraba fuertemente los ojos y esperó que Kyuhyun no pudiera entrar ahí, era demasiado grande para caber debajo del catre, y aunque Sungmin estuviera más gordito aún era el único que cabía en ese lugar, bueno, el y Ryeowook, pero su amigo no entraba en el dilema.

Volvió a concentrarse en su problema cuando sintió a Kyuhyun pararse, rayos ¿Lo había visto? Aunque fuera algo imposible, el se empeñaba en creer que Kyuhyun pensara que se había lanzado por la ventana y ya no estaba ahí.

-Hyung… se que estás bajo tu cama.

Maldición.

-Vamos, sal de ahí. 

El menor se sentó sobre sus rodillas y bajó la cabeza para mirar a su Hyung, solo encontrándose con su trasero. El rubio no daba señales de querer salirse por las buenas así que Kyuhyun hizo lo primero que se le vino a la cabeza. Humedeció su índice y cerrando un ojo como si estuviera apuntando con un franco tirador, metió aquel largo dedo por la entrada del rubio, quien al sentirlo levantó su cabeza bruscamente dándose en toda la cabeza. La grosería vociferada por el dolor en ambas partes hizo que Siwon se persignara entre sueños a algunos kilómetros de ahí.

-Tranquilo ¿He? Voy a untarte el anti-inflamatario ahora.

El mayor asintió cerrando sus ojos cubierto por lágrimas. Después de haber sido atrapado, el Maknae lo sacó de ahí volviendo a recostarlo en su cama, luego fue en busca de un lavatorio, un pañito, la pomadita que Prince Manager le compró a Sungmin para su zona trasera después de aquella primera vez y un hervidor con agua que Yesung había puesto para tomarse un té matutino. Sin más, combinó el agua hirviendo con agua fría en el lavatorio para entibiarla, y después de sumergir el pañito en el, limpió la rosadita y adolorida entrada de su Hyung. Para su alivio no había sangre ni nada anormal, pero su semilla salió libre de aquel orificio apenas le levantó las piernas para asearlo. Vaya que habían sido apasionados anoche, y eso se confirmaba aún más al ver el torso y el cuello del rubio lleno de marcas y chupones.

-¿Se siente bien?

Preguntó el maknae en tiempo presente, pasando delicadamente sus dedos con la medicina por alrededor de la pequeña entradita, ya limpia y menos adolorida.

-S-sí…

Le respondió disfrutando de los masajes. Ciertamente era algo vergonzoso, pero habiendo pasado una noche así, no tenía derecho a manifestar pudor, además, aún tenían que hablar.

-Listo, yo creo que ahí estarás bien.

Exclamó su dongsaeng, limpiándose los dedos en las sábanas y cerrando el potecito. Fue a dejarlo sobre su velador y volvió a acercarse a la cama para sentar plácidamente a su Hyung. Acomodando las almohadas tras el rubio fue inevitable la cercanía, y esos ojitos siguiendo su rostro en cada movimiento, no lo libraron de las ganas de darle una sesión de besos matutinos. Como pudo, se acomodó más cerca del mayor, atrapando con paciencia y dulzura esos lindos labios que no se opusieron al repentino impulso del castaño. Esa carita sonrojada… lo era todo…todo…

-Kyu…hyun…

Sungmin suspiró al separarse, con la respiración acelerada.

-¿Qué pasa, Hyung?
- ¿Q-que…so…mos ahora?

El menor se sorprendió. La verdad es que había asumido tan de inmediato que le gustaba su Hyung y que quería estar con el que ni siquiera se lo había dicho. 

-Pues…- El menor empezó a hacer muecas…ya hace tantos años no decía cosas así, era tan vergonzoso como la primera vez- somos…n-novios ¿No? 
-Pero se supone…que ninguno de nosotros dos era gay...
-Así era… 
-¿Entonces? 
-No lo sé…es muy raro…nunca me gustó un hombre antes… pero después de estar contigo… sentí algo aquí- indicó su corazón, aún avergonzado- …y a pesar de que no me gustan las relaciones serias… y-yo….solo quiero..estar contigo…

Kyuhyun apoyó su mentón sobre el desnudo hombro del rubio y coló sus brazos por debajo de las axilas de Sungmin, atrapándolo en un posesivo abrazo.
-…y…m-me gustas, Hyung… ¿Yo te gusto?

Sungmin sonrió enternecido. Kyuhyun era muy experto y divertido en la cama, pero cuando se trataba de sentimientos parecía un niño de secundaria declarándose a su primer amor. El entendía eso, sabía que Kyuhyun había tenido solo folla-amigas durante muchos años y también sabía de sus trucos y estrategias para evadir el amor, los cuales le habían resultado perfectamente durante mucho tiempo… saberse la persona que logró calar su sentimientos a pesar de hacer lo mismo que el menor hizo con muchas mujeres lo halagaba mucho, pero…¿Y si era pasajero? ¿Y si era solo una confusión causada por el sexo? Tenía miedo de eso.

-Primero respóndeme algo ¿Por qué te gusto?

Kyuhyun sacó su rostro del cuello del rubio y acariciándole el rostro lo miró.

-Al principio… creí que era porque había sido muy rico follarte.

Sungmin no sabía si su sinceridad era buena o mala cuando hablaba así, pero no quiso interrumpirlo, menos con la risotada que se aguantó.

-Y también…porque no nos habíamos vendado los ojos...

El mayor se asombró. El ya había oído mucha veces de esa técnica de Kyuhyun, y aunque para el menor parecía tener mucho significado, el siempre había creído que era una idiotez, porque por favor ¿Quién se enamora por sexo?

Una parte del corazón de Sungmin hizo “click”

Vaya ¿Eso había contestado su duda existencial sobre sus raros sentimientos por Kyuhyun? “ El sexo solo es para profundizar los sentimientos, no para hacerlos surgir” el creía fervientemente en aquello ¿Entonces podía ser que le gustara desde mucho antes? ¿Por qué mierda no había pensado eso antes?

-Pero después…- Continuó el Maknae- …mucho más que desearte… quería volver a ver tu sonrisa...una y otra vez…todos los días… siempre estaba diciendo en broma que me cansaba cuidarte… pero solo era para cubrir que en verdad… amaba comprarte regalos y dulces para hacerte sonreír… que amaba estar contigo… y que aunque fuera repentino, prefería estar a tu lado jugando Playstation un millón de veces, a revolcarme con gente sin importancia…

Sungmin se sonrojó salvajemente ¿Su dongsaeng idiota y promiscuo…le estaba diciendo cosas tan bonitas? 

-Por otro lado… repasé mucho mientras conducía a casa ayer… cuando lo descubrí…pensaba que me había enamorado de ti en estas tres semanas pero…

Podía ser que en realidad te habría visto de otra forma desde…

-Desde mucho antes… creí que eras más lindo e interesante que todos los hombres que había conocido en mi vida…pero no podía notar que me gustabas…los muros que bloqueaban mi vista eran demasiado altos…

Muy altos….

-Tu y yo pensábamos que la única opción de vida que teníamos después de hacer con la juventud lo que quisiéramos, era casarse con una mujer y tener hijos con en ella… siempre fuimos buenos amigos… hablábamos tan libremente entre nosotros que parecíamos hermanos… tu tenías novia y yo follaba con alguna tipa cualquiera luego de alguna agenda no tan larga… nunca nos acariciamos más de lo necesario o intentamos hacer algo más allá de nuestra relación… y en fin … odio decirlo pero … si aquello con la loca no nos hubiera pasado…

Quizás nunca…

-Puede que nunca me hubiera dado cuenta de que te quería de esta forma tan distinta a la que siempre creí…

Diablos…Sungmin se sentía tan impresionado que no podía hablar…Kyuhyun… esas palabras hicieron que el menor cambiara totalmente ante sus ojos… más de lo que había cambiado anoche… ya no era Kyuhyunnie, su baboso dongsaeng…era Kyuhyun…un hombre…su hombre…

-Hyung… las cosas han pasado muy rápido, pero sé que esto es real… y todo lo que siento y pienso te lo he dicho…ahora, quiero que tú me respondas ¿Yo te gusto?...

Kyuhyun mezcló su mirada con la del mayor, suplicante, mientras el otro le sonreía tímidamente, y aunque el menor no se lo esperaba, su Hyung lo besó lenta y deliciosamente en la boca. 

-¿Sabes? Antes quería escapar porque a pesar de haber estado atormentándome las tres semanas por ese raro sentimiento, no sabía que decir…Ahora quisiera huir porque tu, quien decías no saber nada de amor, lo has descifrado por ti mismo y primero que yo- Rió- Me siento algo avergonzado y superado… Kyuhyunnie ha crecido… pero aún así, seguirás siendo el mismo niño baboso, idiota y molesto que siempre has sido, y que a pesar de ser TAN diferente a mi en muchas cosas, me ha demostrado que podemos ser semejantes en los aspectos más profundos e importantes…como ser un tonto y que de no haber tenido sexo contigo, tal como dijiste, jamás me hubiera dado cuenta…de lo que sentía…

Los ojos de Kyuhyun brillaron felices, su sonriente mirada se volvió a conectar con la de su Hyung, vínculo que había perdido por los nervios que le provocaba oír la respuesta.

-Yo también…en algún momento pensé que había sentido esto por culpa de lo que nos había hecho hacer la sasaeng… y no quería aceptarlo, no quería confundirme solo por algo tan vano y en una situación tan fea… después pensé que tal vez me habías encantado con ese comportamiento cálido que habías tomado en estos días… pero tras pasar horas agobiándome, rememoré y noté que… cuando te necesitaba siempre te portabas así de dulce y cuando estaba bien, igual, aunque fuera con chistes molestos, te empeñabas por hacerme reír…y que por eso, desde hace años tu..me gustabas…. Anoche, antes de que llegaras no podía entenderlo bien…pero ahora, mirándote, habiendo escuchado lo que me dijiste, es muy claro… me gustas… y no me aterra decirlo, no siento un dilema moral en mi cabeza, tampoco me avergüenza… lo que me abochorna en verdad, es haberme dado cuenta ahora…es algo muy tonto…
-Es que los dos somos tontos, Hyung… esperamos a que una demente amenazara nuestras vidas y nos obligara a hacer cochinadas para darnos cuenta…

Ambos rieron como retardados, mirándose.

-Pero… aunque haya sido por ella que lo descubrimos… no quiero ni puedo sentirme agradecido…sentí mucho miedo cuando estuvo aquí…y las cosas que me dijo… no quiero darle en el gusto…no soy una puta pasiva y…no prefiero que t-tu me hagas el amor porque soy gay y accesible… yo…

El menor resguardó en su pecho al mayor y le dio un beso en la frente.

-No eres nada de eso Hyung, porque primero, el único hombre que podría gustarme eres tú y…

-Tú eres el único que podría gustarme a mi…

El Maknae sonrió al ver que su Hyung podía entenderle.

- Y segundo… no eres puta pasiva, ni te dejaré serlo…porque ahora eres mío y tú solo debes besarme a mí…

El menor se acercó lentamente a los labios del mayor.

-Y por eso…tu solo puedes besarme a mí…

El mayor concluyó sonriendo para finalmente unir sus labios con los del otro, sellando su contrato de amor, aquel que los amarraría de por vida, y que a pesar de todas las diferencias, la confusión, los problemas y el agobio mental, era lo que querían, y lo hacían solo por eso, no por darle, de alguna manera, en gusto a la Sasaeng. El castaño los separó levemente para sonreír y para cuando volvió a tomarlos no pudo evitar subirse sobre el mayor y meterse entre las sábanas para incrementar los mimos, ignorando olímpicamente lo retrasados que estaban. 

-Hyung, me gustas…

Le volvió a decir, besando fogosamente su cuello.

-Mmm….
-De verdad me gustas…
-Ya, no seas cursi…

Le respondió en broma, riendo.

-Entonces si no quieres cursilería ¿Podemos volver a hacerlo?

Le propuso atacando su clavícula con la lengua.

-Nooo…mi traserito me duele….
-Vamos hyung…- Le insistió frotando su miembro atrapado en sus bóxers (Los que se puso al ir a buscar las cosas) contra el desnudo miembro de su Hyung - Quiero oírte gemir…
-Ahhh… Kyuhyun…-resopló dejándose vencer lentamente-…siento que estando contigo no podré respirar normalmente nunca más…

Dijo respecto a la petición del pervertido castaño.

-Es tu culpa…- Le hizo un puchero de niño mimado, mientras se adentraba más en las sábanas para besar y marcar el pecho de su Hyung- …me haz vuelto monógamo…debes pagar…
-Como si fuera…algo malo…

Respondió sucumbiendo ante las atenciones, y cuando cerró los ojos, Kyuhyun supo que era el ganador, pero antes de poder empezar a estimular el miembro de Sungmin, una interrupción completamente inesperada les hizo perder todo el líbido.

-¡¡Ya pervertidos, levántense de una buena vez o invítenme!!

Kyuhyun volvió a asomar su cabeza por debajo de las sábanas y miró impresionado a su Hyung. La voz de Heechul desde el otro lado de la puerta, había resonado en toda la habitación avergonzándolos y dejándolos fríos del miedo a partes iguales, a pesar de que el pelinegro no les gritó en tono enojado. La verdad es que el y el resto de las comadres… digo, los miembros de Super junior, estaban pegados a la puerta y las paredes tratando de escuchar algo que pudieran cotillear, aunque con los golpeteos del catre contra la pared que se escuchaban hasta la habitación de Eunhyuk, obviaban que el romance ya había pasado a otro nivel.
Los miembros se sentían felices por la nueva pareja, pero sinceramente, el aegyo King y el agudo miembro de Radio Star deseaban tirarse por la ventana por la vergüenza. Ya no serían 6 meses de bromas, sería un año o dos… o quizás toda la vida.


El invierno y la vida siguieron avanzando, y gracias a eso, Sungmin poco a poco volvía a ser independiente, pero no por ello dejó de estar pegado a su Dongsaeng. El mayor se sentía muy bien con su nuevo amor, y aunque al principio temía que su relación de antes con Kyuhyun cambiara por ser novios ahora, el menor seguía siendo tan estúpida y promiscuamente sincero como siempre al hablar con el, sobretodo si se trataba de las cualidades del rubio y de las cosas que quería hacerle.

Sobre los miembros, decir que les jodieron hasta el cansancio los primeros días no es suficiente, hasta Prince Manager se les unía, pero como dije antes, estaban felices por ellos, ya que sabían que si se hubieran quedado con otras personas no serían tan felices como eran ahora. 

-Es impresionante que al fin estén juntos, pero antes y ahora es adorable. Lo siento Donghae- oppa, definitivamente dejo de ser fan del EunHae y me paso al team Joyer.

Comentó Jessica, apoyada en una pared de algún pasillo de la SM, viendo como a lo lejos la pareja conversaba sobre alguna cosa del grupo.

-Ñe, tú te lo pierdes.
-Es que nadie puede superar eso- Dijo Heechul apuntando al Kyumin- El cuadro de amor es tan potente que puedo ver angelitos con el culo descubierto volando a sus alrededores.

Las demás personas presentes asintieron ante esto.

-Ja,¿A quien le importa el cuadro de amor? Voy a tener que escucharlos “entregárselo” quien sabe cuantas veces a la semana.

Espetó Eunhyuk, algo incómodo, haciendo reír a los demás.

-Navidad se acerca, yo te regalaré unos buenos audífonos para que no los oigas.

Le ofreció Yoona, riéndose aún.

-Gracias, linda.

Dijo en un suspiro el Dance Machine. Pero bueno, siguiendo con los hechos que han ocurrido, vamos a continuar. La unidad de análisis de conducta por su lado, estuvo largo tiempo tratando de sacarle toda la verdad a la Sasaeng. Desde un principio ella dijo que era la culpable, que no se arrepentía y que lo volvería a hacer si quisiera ya que el placer de ver aquello fue mucho más grande del que ella esperó recibir, pero del vídeo nunca dijo nada. La torturaron mentalmente por días, e incluso se le fue permitido a los agentes dejarla sin dormir y comer por un periodo no muy extenso de tiempo, pero al ver que nada de esto servía, decidieron que era mejor buscar por ellos mismos. La investigación para dar con el paradero del vídeo se extendió tres meses, indagando detalladamente en cada zona, hasta la más remotamente posible. Los hackers de la oficina de tecnología audiovisual hicieron un largo rastreo tanto por la internet normal como por la internet profunda, buscando vídeos con nombres alusivos a la pareja o a datos de la chica que hayan encontrado, pero fue inútil, ni el vídeo ni la cámara estaban, y aunque sintieran que habían trabajado tanto por nada, el equipo de agentes decidió finalizar la investigación, y esto significaba que la Sasaeng entraría a una cárcel de alta seguridad con cargos falsos y todos los datos respecto al caso serían totalmente eliminados de la faz de la tierra, tal y como lo pidió la SM, con una generosa compensación de por medio. 

Los miembros se enteraron de ello y con algo de incomodidad, tuvieron que aceptar que aquella prueba de que el Kyumin era real, estaba perdida y nunca la encontrarían.

En fin, hasta el día de hoy, el grupo sigue sus actividades normalmente, la pareja está junta y ningún ataque similar ha vuelto a ocurrir, dejándolos tranquilos pero siempre con la duda de que habrá pasado con el vídeo ¿Fue destruido? ¿Lo tiene una amiga de la sasaeng que fue desconocida para los agentes y los familiares de la chica? O quizás ¿Una comunidad de Sasaeng Joyers lo guarda con enorme recelo en algún lugar desconocido? Sea como sea, solo sabemos una cosa: El Kyumin es real, pero sin ese vídeo, nunca nadie podrá probarlo.

FIN 

La obsesión de una sasaeng: Un suceso que SuJu nunca contó [02/03]

Segunda parte ~



Los días transcurrieron, y a pesar que el miedo por la Sasaeng y la incomodidad de los detectives siguiéndolos perduraba, Super Junior trataban de ser optimistas, alegres y cariñosos por el bien de Sungmin, sobre todo Kyuhyun. De un momento a otro, las cosas cambiaron y el Evil Maknae solo estaba interesado en su Hyung y en convertirse en la persona más amable del mundo para hacerle sonreír. El menor lo abrazaba, le mimaba, besaba sus mejillas, le compraba regalos, lo llenaba de pasteles, le contaba chistes, le cantaba, dormía con el y en todos los lugares que no fueran públicos andaban de la mano. Para más seguridad decía Kyuhyun, pero a pesar de inventarse para si mismo esas excusas baratas y evadir sus sentimientos crecientes por esa cercanía, la gente a su alrededor notaba los cambios en su relación. Incluso los más lentos en Super junior lo sabían, pero eran callados por los dos Hyungs más grandes en el numeroso grupo, así como también pedían silencio a colegas o amigos de SM que también lo notaban…aunque era algo difícil de hace, a decir verdad.
El invierno ya estaba por caer, y espiando por los pasillos, las SNSD a duras penas reprimían los grititos de ternura que les provocaba ver a Kyuhyun: masculino, alto y elegante cuan joven de alta sociedad, caminando de la mano con un Sungmin cubierto con un abrigo enorme, una mochila de marca que cubría casi la mitad de su cuerpo y un rostro encantador de niño pequeño cuyos ojos azabaches seguían con adorable interés las acciones del menor. 

Otros que también se contenían eran Minho, Victoria y Changmin, parte del exclusivo círculo de amigos de Kyuhyun quienes quedaron perplejos al verles por primera vez, sobre todo el último que pillado desprevenido casi se ahogó con su bebida. Y es que claro, eran amigos de Kyuhyun, ellos ya lo veían venir, pero de todas formas el cambio radical en la relación les impresionó y no poderle preguntar nada al castaño sobre si esos dedos entrelazados significaban un noviazgo oficial u otra cosa, les impedía conversar normalmente con Kyuhyun. Pero bueno, si Leeteuk y Heechul, quienes pasaban más tiempo junto a el, decían que era más prudente no decir nada, mejor dejarlo así, aunque…no era que los mayores supieran exactamente lo que iba a pasar, pero sabiendo que Kyuhyun era un empedernido amante del sexo heterosexual mientras que Sungmin no creía en enamorarse de un momento a otro solo por haber cogido, asumían que si ellos le decían algo sobre lo que estaba ocurriendo puede que reaccionaran mal y ese frágil amor que recién empezaba pudiera terminar de mala forma. Además, ellos confiaban en la madurez de Sungmin y en su poder sobre Kyuhyun, sabían que el comprendería al poco tiempo sus sentimientos y haría algo al respecto…o eso querían creer. 
La verdad es que a la semana después del accidente, el rubio empezaba a entender ese calorcito dentro de su corazón, pero no quería aceptarlo ¿Ha tenido sexo en el momento más horrible de su vida y se siente atraído por Kyuhyun? ¡De ninguna manera acepta eso! El sexo solo es para profundizar los sentimientos, no para hacerlos surgir ¿Entonces porque se sentía así? Lo peor es que ni podía pensar en olvidarlo ya que Kyuhyun era el primer ser, el último y a quien más veía en el día, además esa personalidad endemoniadamente encantadora que había desarrollado después de prometerle protegerlo, no podía hacer que ese sentimiento dejara de crecer…Ja, ¿Quizás era eso? ¿Era esa actitud tan adorable lo que le estaba causando esos sentimientos? ¡Ni siquiera podía saberlo aún! Y eso le enfurecía mucho. Tampoco podía alejarse de el un tiempo para pensar mejor las cosas, ya que cada vez que no lo tenía cerca sentía un miedo frío recorrerle la espalda. El terror a que esa loca volviera a pedirle cosas que no deseaba poniendo en riesgo su vida y la de sus seres queridos aún persistía, y solo Kyuhyun espantaba esos miedos. El y solo el se había convertido en el único caballero de armadura plateada y letal espalda que podía defenderle, porque nadie más había estado ahí, nadie le había entendido ahí, nadie le había protegido como el, solo el castaño había hecho eso y había cumplido sus promesas. Y aunque podía resistir siendo cuidado por el manager o los demás miembros cuando ya no había más opción, no se sentía tranquilo en ningún momento. Era tan dependiente del cariño y la protección de Kyuhyun que al dormir con alguno de los miembros cuando el castaño llegaba muy tarde, se salía lo suficiente para mirar, posaba su cabeza sobre el cuerpo del dormido compañero que lo estuviera cuidando y miraba ansioso la puerta en espera del Maknae, vigilando de vez en cuando, que todo a su alrededor estuviera en orden. 
La felicidad y alivio que devoraba su corazón era cada día más grande al ver a Kyuhyun asomar la cabeza para descubrir en que habitación se encontraba Sungmin, y como un niño mimado, el mayor se subía ansiosamente en sus brazos para que lo llevara a la habitación que compartían, cosa que solo hacía que el corazón de Kyuhyun también fuera devorado un poco más. Si, podía pensar que tal vez era un cariño de hermanos, o al menos con eso trató de engañarse los primeros días, pero pronto su destino le abrió a la fuerza los ojos para que viera la verdad. 

Pasó cuando tuvo que estar solo por primera vez desde el suceso, y era porque el lo quiso así, ya que necesitaba hablar con su novia. Porque claro, por muy confundidito que estuviera no podía ser tan animal para olvidarse de ella, o eso pensó el. Tenían que hablar sobre su futuro, que pasaría con ellos de ahora en adelante, y aunque lo de la sesión de sexo fue omitido para las familias y las folla-amigas de Kyuhyun, ella si fue informada sobre el asunto, ya que al ser quien compartía una vida con Sungmin en todo aspecto, tenía que enterarse para decidir que hacer en relación a eso.
Para la sorpresa del rubio, dos cosas pasaron pero solo una le preocupó: Primero, su novia le devolvió el anillo que el le había regalado hace unas semanas, negándose a seguir junto a el, por miedo a que la misma u otra sasaeng volviera a atentar contra su vida y esta vez no pudiera salvarse, además que no podría volver a mirar a su novio de la misma manera, diciendo con palabras sutiles que sentía asco de el por haber estado de manera tan íntima con otro hombre, por muy asunto de vida o muerte que se tratase. Segundo, cuando ella salió de la habitación, esperó varios segundos el llanto y el enorme dolor en su corazón por la pérdida, pero este nunca llegó, claro que si le dolió, pero muy poco ¿Pueden adivinar que le preocupó? Exactamente, Sungmin se tomó con brusquedad la cabeza tratando de exprimir su cerebro y liberar la razón de porque le había importado tan poco que esa novia que tenía desde hace un año se le fuera. Tras no encontrarla y salir al pasillo, su cuerpo se estremeció. Kyuhyun esperaba a pocos pasos de la puerta el resultado y cuando lo vio caminar nervioso hacia el, su corazón se descontroló al encontrar a su respuesta preguntándole como le había ido con su novia. Era Kyuhyun el causante.

Maldita sea.

¿Pero que podía hacer? Porque el menor podía cautivarle todo lo que quisiera en el día a día con su cálido comportamiento, pero el se negaba a aceptar esos malditos sentimientos que crecían dentro de el a causa de eso. 

Kyuhyun por su lado aún no se daba por aludido completamente, el sentimiento también crecía en su interior, pero por lo estúpidamente supersticioso que era sobre los misterios del amor, seguía pensando que era causado por haberse mirado mientras tenían sexo, por que todo giraba en torno al sexo, sobretodo los sentimientos ¿O no? Eso era lo que había creído al menos en los últimos años.


El reloj siguió corriendo, y aunque los sentimientos y la tensión entre esos dos parecían avanzar más rápido que la investigación, esta seguía su curso minuciosamente. Es que no podían flaquear, Lee SooMan estaba retirado como CEO de SM, pero el seguía siendo el jefe de nombre, uno de los accionistas mayoritarios y sobretodo, un segundo padre para los miembros de Super Junior, por lo que estaba colérico y no escatimó en gastos para acallar a los demás habitantes del edificio e “incentivar” a las fuerzas especiales para que pusieran total atención a la investigación y encontraran a la Sasaeng lo antes posible.

-Ustedes saben chicos, soy un filántropo, amante de Dios y la gente, pero antes de llevarla a dormir con los peces, haré que a esa puta le metan por el culo toda su colección de Super Junior. A ver si le parece tan bueno sentir a sus amados oppas dentro suyo.

Dijo el ex CEO a través del teléfono cuando se enteró de todo en la madrugada siguiente a aquella noche horrible, tranquilizando y haciendo carcajear a los miembros quienes lo escuchaban ya que la llamada estaba en altavoz.

-Eso ha sido hermoso Ahjussi, sin duda eres el mentor de la 83line.

Le respondió Leeteuk entre risas.

-No olvides auspiciarla con todas las versiones del Mr. Simple, de seguro el tamaño le parecerá más placentero. 

Dijo Heechul con su típica sonrisa ladeada.

-Lo tendré en mente.

Rió el hombre.

Como sea, volviendo al tema, a causa del repudio que había causado la situación, la búsqueda de la chica era exhaustiva. Hasta el momento habían logrado enterarse de que se llamaba Kim Yoojeong, de 18 años, cuyo coeficiente intelectual era ligeramente superior al de sus pares, por lo que era algo distante con la sociedad y tenía excelentes notas, o al menos eso fue hasta mediados de secundaria, cuando sus notas bajaron considerablemente.

-Vaya, de verdad la estupidez de Donghae contagia a las fans.
-¡Yah! ¡Lee Hyukjae! 
-¡Me lleva el…! ¿¡Me van a dejar hablar o no!? 
- Síguele pues. 

Como decía, tras encontrar su identidad, allanaron su casa y descubrieron que el detonante de su locura y sus bajas calificaciones fue Super junior, en quien según las cosas que encontraron en su habitación, enfocó todo el amor e interés que no había tenido antes por nadie. Luego de no encontrarla ahí, fueron a casa de todo familiar o amigo que estuviera cerca de la zona, pero al no encontrarla, resolvieron que lo que su madre había dicho entre llantos era real: Había escapado, y consigo, se había llevado el vídeo donde ella felizmente había registrado la consumación de su tan amado KyuMin.
La búsqueda discreta, pero detallada, empezó de manera inmediata por todo Seoul, y si no era hallada en ese sector, por el país entero, es que entre gritos Prince Manager dejó todo muy claro: Después de atraparla junto con el vídeo, el trauma podía ser borrado con el tiempo de las memorias de Sungmin y Kyuhyun, ya en unos meses a nadie le importaría aquel suceso, pero si hallaban a la chica sin el vídeo y este caía en malas manos, todo estaba jodido para siempre y ni la dignidad ni el bienestar propio de los dos protagonistas volvería. En resumen, lo que más importaba era la cinta, no la chica. SM podía armar hasta los dientes a Super junior, así se la cargarían a balazos si volvía o aparecía otra, pero con ese vídeo suelto, Sungmin, Kyuhyun, Super junior y SM Entertainment estaban fritos. 

-Pero no entiendo ¿Por qué escapó? Ella nos dijo que después de cumplir su cometido no le importaría que la atraparan. Había pensado que tras identificarla, irían a su casa y ella se entregaría.

Comentó confundido y molesto el Maknae al enterarse, mientras hablaba con Prince Manager y varios miembros.

-La gente no muchas veces puede con todo lo que dice o promete. Por muy loca que esté, quizás se asustó al ver lo que realmente significaba que la atraparan y huyó- Dijo el manager- Después de todo, por muy brillante que sea, sigue siendo una adolescente.
-O… tal vez piensa volver a por más. 
-¡No jodas, Heechul-Hyung!
-Ya ya, no te alteres Kyuhyun- trató de calmarlo el más viejo en ese lugar- dudo que vuelva y si lo hace, estamos preparados. Nadie se volverá a meter con Super Junior, eso te lo prometo.
-Espero que así sea, Hyung.
-Calma, de seguro en unos días más la encuentran.
-Uff…

Kyuhyun miró hacia su habitación, viendo como Sungmin que le había estado observando nerviosamente, se escondía para no ser descubierto. El castaño sonrió, ya era de noche y su Hyung se ponía más nervioso a esa hora.
-Bueno me voy- Llamó la atención de los demás- mi garrapata me necesita. 
-Jum, al menos tu garrapata es linda, la mía es un fastidio ¡Ya, suéltame Siwon!- Le gritoneo Heechul al cristiano- Ve a joder a Donghae. 
-El también me corrió de su lado. 
-Ese no es mi problema.
-Pues si que tengo suerte- Rió el Maknae- Como sea, buenas noches, duerman bien.
-Duerme bien.
-Buenas noches, Jaeshin- Hyungnim 

Se dirigió al agente que les cuidaba esa noche, haciendo una venia.

-Buenas noches.

Le sonrió brevemente el hombre.

Hecho esto Kyuhyun camino por el pasillo hasta su habitación y entró silenciosamente. Sungmin seguía dado vuelta esperando que Kyuhyun no lo haya visto antes, no percatándose de la presencia del menor hasta que este lo atrapó con sus brazos.

-¡Buu! 
-¡Woooh! 

Gritó asustado el rubio hasta que al voltear levemente su cabeza vio a Kyuhyun riendo. 

-¡Kyuhyun-ah! ¡Casi me muero de un infarto por tu culpa! 

Le gruñó el rubio, tratando de tranquilizar su corazón.

-Ñee, no es mi culpa que seas un Hyung miedoso.

Le respondió el menor, plantándole un fuerte beso en una de sus mejillas para luego ir a ponerse el pijama. Las piernas del mayor flaquearon. Se dio una fuerte cachetada mental por eso y por sonrojarse ¿Por qué le pasaba esto? Desde aquella noche infernal solo había pasado dos semanas y desde el rompimiento con su novia poco más de una semana, y ya tenía esas sensaciones raras y sentimientos por alguien más ¡Espera! ¿Sentimientos?¿¡Porque seguía llamándole sentimientos!? ¡No, no , no y no! Sungmin como el terco de primera que era insistía fervientemente en no aceptarlo ¡El NO tenía sentimientos por Kyuhyun! Tal vez, solo tal vez cuando había olvidado por unos minutos a la loca había disfrutado de las embestidas y los besos delirantes del menor ¡Pero no eran sentimientos! Solo era un leve gusto por el cuerpo del menor, ese mismo que se estaba exponiendo delante suyo y que el miraba descaradamente. Esa cicatriz, el la había acariciado mientras lo cabalgaba. 

Sungmin volvió nuevamente a la realidad.

¡Nooooooo! ¿¡Que mierda estaba recordando!? No son sentimientos, es una leve atracción sexual, pero tampoco tiene que dejar que esta fluya libremente. Se gritó muchas veces en su mente para mirar otra cosa ¡Piensa en otra cosa! ¡Piensa en otra cosa! ¡Por el amor de Dios piensa en otra cosa! De repente, en el velador que se encontraba a un lado de la cama del menor, vio una gameboy antigua que Kyuhyun había conseguido no sabe donde y quien sabe por cual cantidad grotesca de dinero. Sin ver más en que distraerse la tomó. Vio que ya había un juego insertado en la parte de atrás por lo que sin pensar en más la prendió ¡Vaya que era vieja! El fondo ni se encendió o cambió de color, solo apareció el logo del aparato y luego el menú principal del juego en colores opacos. Trató un buen rato de entender como iniciar una partida y que botones se usaban para cada movimiento o lo que sea que tuviera que hacer, pero le fue inútil.

-¿Quieres que te enseñe a jugar Hyung? 

El menor se sentó en la cama detrás de el y puso su cabeza sobre el hombro de su Hyung, sorprendiéndolo. 

-A-ahh…bu-bueno…

Volvió a sonrojarse, pero no le tomó importancia, la prioridad ahora era concentrarse en otra cosa mientras el castaño se acostaba detrás de el y luego le acomodaba entremedio de sus piernas, para después cubrirse con las mantas y quedar en una posición muy melosa.

Santo infierno. 

Cuanto daría Sungmin en ese momento por poder alejarse de Kyuhyun y dejar de sentir tanto revoltijo, ese revoltijo que crecía cada día más en su mente, en su corazón…y en sus pantalones.

-Ah, casi se me olvida ¿Te gustó el pastel que te dejé en la mañana sobre la mesa? 

¿Por qué era tan malditamente amable? ¿Por qué era tan adorable? Era lo que más le hacía perder el control sobre sus pensamientos, y al parecer, pronto le costaría el control sobre su cuerpo. 

-Si lo comí, estaba rico. Gracias Kyuhyunnie.

Sonrió estirándose hacia atrás para quedar apoyado en el pecho del Maknae y que este le abrazara. El aroma del castaño no tardó en embriagar a Sungmin.

-De nada.

Le susurró en la oreja. Demonios, demonios, demonios, demonios, ladeó un poco el rostro hacia ese provocador dongsaeng y su boca estaba tan cerca de la suya, pero aún le quedaba algo de cordura, así que volvió a mirar el juego con el corazón a mil ¡No son sentimientos! ¡Contrólate y piensa mejor las cosas! 

-Enséñame ahora…
-¿Ah? ¡Oh! Si, si…

Kyuhyun estaba tan agitado y desconcertado como Sungmin., porque aunque el mayor se creyera el único en aquel dilema estaba equivocado, de hecho, Cho “Baboso” Kyuhyun estaba apunto de adelantarlo en la carrera de quien notaba y asumía más rápido aquellos sentimientos. 

Seguramente, las distinguidas lectoras se preguntarán como aquel despreocupado ninfómano podía entender primero todos esos sentimientos que nuestro maduro Sungminnie, siendo que hace días se empeñaba en hacer caso a sus webad… ¡Creencias! sobre la estúpida…digo, su efectiva venda, pues…¡Es fácil!: A el no le gustaba el amor, pero no se empeñaba en negarlo como lo hacía el rubio, así que si lo descubría con paciencia, el asumiría su existencia… aunque si fue necesaria mucha paciencia. El debía de admitir que al principio creía que el culo de Sungmin le había parecido bueno y solo por eso sentía tal calorcito en su corazón, pero cuando se sorprendió a si mismo en una tienda de regalos buscando por más de una hora algo que le hiciera subir el ánimo a Sungmin, empezó a sospechar. Ya pronto se sintió más y más confundido, parecía que su única razón para vivir era ver la sonrisa de su Hyung y apretar ese adorable cuerpito entre sus brazos. De un momento a otro, ya no codiciaba mujeres ni sexo, prefería ver una película con Sungmin entre sus brazos mientras hacía bromas tontas para que el mayor riera a buscarse una nueva folla- amiga ¿Quién había logrado eso desde que inició su promiscuidad? Ni su propia madre suplicándole cada día por teléfono. 

-¿Entonces soy gay? 

Aún le quedaban algunas dudas, una de ellas era saber si se había vuelto gay o solo le había gustado Sungmin. Comprobó que el único hombre que le atraía era su Hyung después de no sentir ni mera excitación tras acorralar como un psicópata a Changmin y besarlo apasionadamente en la boca.

-Pues más que algo placentero se ha sentido bastante feo….

Pensó Kyuhyun en voz alta.

- ¿¡Y me lo dices a mi!? ¿QUÉ CARAJOS HACES, IDIOTA?

Le gritó Changmin irritado y traumatizado, mientras escupía y se limpiaba la boca con las manos. Sus labios, sus hermosos labios... manchados por la sucia boca de su mejor amigo.

-Ah, quería saber si era gay, pero me diste asco así que no lo soy. Adiós.
-¿¡Y compruebas esas cosas conmigo!? ¿Por qué no te fuiste a un bar gay y lo probaste con alguien mejor? 
-Ah…ahora que lo dices, eso hubiera sido mucho mejor…
- aghhh…¡Idiota! ¡Hoy si te mato! 

Después de media hora corriendo por su vida y siendo salvado únicamente porque Yunho atrapó y arrastró a Changmin a un ensayo, Kyuhyun siguió con su dilema amoroso ¿Entonces le gustaba su Hyung? ¿Pero por qué? El siempre había encontrado agradable y muy lindo al rubio, pero no creía haberle visto con otros ojos, o al menos no a ningún lugar ajeno a su hermoso y firme trasero ¿Qué le había provocado ese cambio? 

Entonces aquel pensamiento volvió a su mente.

-¿La venda? 

¿De verdad no vendarle los ojos había provocado tanto alboroto en su corazón y en sus hormonas? O pensándolo bien, puede que eso le pasara con cualquier persona, y que el no fuera gay, solo que al hacérselo mirando sus ojos hiciera que a Kyuhyun le gustara ¿Era eso entonces? 

El Maknae miró a Sungmin quien ya se había quedado dormido sobre su pecho. Se le veía tan sereno y saberse el causante de ese bienestar le hacía sentir bien a el. 

Tomó delicadamente el mentón del rubio y plantó un beso en sus labios.

-Wooh…

Le sorprendió sentir que los labios de Sungmin seguían siendo tan deliciosos como la primera vez que los probó, nada parecido a los labios de Changmin (Quien en otro lugar de corea se estremeció en su cama por tener una repentina pesadilla). Se acomodó en la cama sin quitar al mayor de encima suyo y lo aprisionó más en sus brazos. No, no deseaba que fuera aquello el causante de su amor, el sexo aún para el era algo banal. No quería asumir que si se acostaba con alguien y le observaba al hacerlo sentiría algo más allá que excitación ¿Pero si era así? Entonces no sería correcto fastidiar a Sungmin con sentimientos que tal vez eran pasajeros. El mayor era su amigo, alguien muy querido para el, pero aún no sabía en que nivel le quería y debía averiguar si aquello era cosa de sexo o de sentimientos reales.

Sungmin se movió entre sueños acercándose más a Kyuhyun y chocando levemente sus miembros. El menor, quien estaba algo “animado” casi soltó un gemido. Esa respuesta tendría que encontrarla rápido, o pronto perdería el control sobre su cuerpo.

Los días pasaron, y cumpliendo su apretada agenda, el castaño pensaba en sus recesos a quien buscar para hacer la prueba. Alguna de las SNSD antes de acceder lo matarían entre todas, Changmin desde el beso estaba siempre a la defensiva por lo que no podría atraparlo y violarlo, Victoria estaba saliendo con Nichkhun, a BoA ni la miraría y no podía salir en busca de una desconocida a algún lado porque luego de su agenda, tenía que ir a cuidar de Sungmin, además que de por si no poseía mucho tiempo. El Maknae suspiro ¿Entonces con quien? Tras no ocurrírsele nada mejor, decidió llamar a sus folla-amigas. Como esperó, ambas estaban horriblemente asustadas y no querían ni volver a enterarse de el o de otro idol, pero tras una laaaaaarga insistencia una de ellas, la bailarina concretamente, acepto. Se verían entre los ensayos para el próximo Super Show en unos días más, Kyuhyun quería un lugar más íntimo pero ella solo aceptaba en un lugar donde se sintiera segura o nada, por lo que Kyuhyun tuvo que acceder o irse a freír espárragos.
Como sea, el castaño se sintió emocionado y nervioso, al fin sabría la verdad, por lo que cada día, encantándose más por la sonrisa del mayor, esperaba el momento decisivo.

El día llegó. Tras cumplir algunas cosas de su horario, Kyuhyun condujo al edificio de la SM. Al entrar, caminó campante a la sala que le correspondía, pero antes de siquiera anunciarse, Sungmin saltó a sus brazos.

-Woo-ohh 

Kyuhyun se sorprendió pero rápidamente recibió aquel abrazo.

-¿Qué ocu---
-¡Kyunnie, la encontraron! 

La mente del menor trató sin éxito de procesar la información.

-¿Que qué? 
-¡Que encontraron a la sasaeng, idiota! Ja ja ja

Dijo Eunhyuk riendo y acercándose para poder unirse al abrazo, al igual que los demás miembros.

-¿C-como? ¿Dónde? 
- En la entrada de Busan.
-¿¡Busan!? 
-Sip, la policía especializada dio imágenes y el perfil de ella a todos los cuarteles del país y a las cacetas de cobro de peaje, siendo uno de los cobradores quien la vio y llamó a la policía, por lo que una barricada fue puesta desde dentro de Busan para acorralarla.
-Dicen que trató de huir y lanzarse por un barranco con auto y todo, pero uno de los policías le disparó a las ruedas, y cuando intentó quitarse la vida disparando un arma a sus sienes, un francotirador le dio en el brazo, dejándola inconsciente por el dolor. Ahora la traen a Seoul, para confirmar su identidad e interrogarla.

Kyuhyun escuchaba atónito toda la información. La verdad es que no había pensado nada en aquella loca, por el que se pudriera, pero saber que la habían atrapado y que no volvería a molestarlos le hacía bastante feliz. Bajó la mirada para ver a su Hyung, quien le sonreía con lágrimas de emoción, Kyuhyun lo levantó y le abrazó con más fuerzas, si, estaba muy feliz, pero no podía evitar sentirse algo incómodo: Sungmin ya no estaría pegado todo el tiempo a el. El siempre solía quejarse de broma, pero con todo lo que he contado, es bastante claro que le encantaba la adorable dependencia que sentía su Hyung por el. Ahora el miedo fue lo que se apoderó de su cuerpo ¿Qué pasaría ahora? ¿Su Hyung se alejaría de el? ¿Habrá sentido las mismas cosas que el sintió? ¿A Sungmin le gustaría el? No, no era momento de pensar en eso, primero tenía que hacer la prueba.

-Esto es maravilloso, ojalá podamos celebrar en la noche- dijo con tono apurado- Ahora debo irme, recordé que tengo un asunto pendiente.
-¿Ah?
-Ensayen sin mí, luego me pongo al corriente.
-¿Que ra…

Varios de los miembros miraron por el umbral de la puerta hacia el pasillo, observando como el menor de ellos escapaba, sobre todo Sungmin quien era el más confundido ¿Qué? ¿Estaba tan feliz porque al fin podría librarse de el? El mayor reafirmó en su cabeza el pensamiento de no dejar sus sentimientos fluir, esa actitud del Maknae le confirmaba que era mala idea.

El menor por su lado siguió su rumbo hasta los baños para los ejecutivos de SM, esos jefes pasaban la mayor parte del tiempo ocupados y en otro lados por lo que los baños solo eran usados cuando ellos tenían largas reuniones bimestrales y una que otra rarísima vez, por lo que era el lugar perfecto para hacer lo que sea. Kyuhyun marcó el número de la bailarina y en menos de 5 minutos ella llegó.

-Espero que tengas un diamante del porte de mi mano en el bolsillo y me des el mejor sexo de mi vida para haber jodido tanto. 

Le dijo la esbelta chica cuando entró. 

-Puedes contar con lo segundo, como siempre.
-Ahhh muchachito engreído- Rió la chica acercándose a el- Pero ya en serio, esta es la última vez que tu y yo follamos, no quiero otra bomba en mi casa.
-Si, está bien, si no pasará nada- La abrazó por las caderas- Te insistí tanto porque necesito comprobar algo.

La chica lo miró por un par de segundos pensativa.

-¿Estás enamorado de mi? Porque ahí no te irá bien, Cho Kyuhyun.

El castaño rió.

-Claro que no, pero ya, como sea, empecemos.
-Está bien…

Kyuhyun suspiró brevemente y atrayendo más a la chica, empezó a besar su sensible cuello. La bailarina cerró sus ojos para concentrarse en las sensaciones.

-Kyuhyun-ah – Dijo en un suspiro- ¿Trajiste la venda? 
-No, esta vez lo haremos sin ella.
-¿En serio? Vaya que te ha cambiado el problemón con esa loca- Le miró impresionada- pero bueno, es mejor así. Siempre pensé que era una idiotez tuya.
-¿He? 
-Nadie se enamora por tener sexo, supersticiosillo.

Ella movió la cabeza de Kyuhyun agarrando suavemente su nariz.

-¿Entonces por qué accediste a usarla? 
-Porque follas rico- se encogió de hombros- Fue un sacrificio para conseguir algo mejor.

Kyuhyun rió un poco para luego besarla en la boca. Y sin más, empezaron su faena como cualquier otro día, pero sin la venda. Al terminar el castaño quedó impresionado, porque a pesar de ver la excitada y hermosa cara de la chica, y sus pechos agitarse hipnóticamente en plena “acción”, aparte de la reacción involuntaria en sus pantalones y su cuerpo, no sintió nada más, ni sentimientos, ni auto- suficiencia ni nada. Era claro ahora: Le gustaba su Hyung.

-¿Y sentiste algo? 

Le preguntó la bailarina acomodándose el pelo mientras salía del baño.

-No en realidad.

Dijo aún pasmado por su descubrimiento.

-Te lo dije, bobo- Rió levemente para luego suspirar- Bueno, esta ha sido la última vez… fue divertido ¿No?
-Lo fue.

Le sonrió.

-¿Y que harás ahora? ¿ Te buscarás otra folla-amiga? O…¿Irás tras Sungmin-oppa? 

Kyuhyun abrió los ojos, q-qué como…

-¡Ja! Sabía que te gustaba, de hecho, esto que quería comprobar conmigo tiene relación con el ¿Verdad? 

Kyuhyun siguió mirándola con los ojos muy abiertos. 

-¿C-co-co-co-Trató de hablar- Cómo lo sabes? 

La chica carcajeó brevemente.

-Serás un promiscuo mi amor, pero en el resto de las cosas sigues siendo un niño ingenuo y baboso, se te notaba a leguas cuando conversabas con el –La chica acerco su dedo índice a sus ojos- Los ojos te brillan cuando lo miras…aunque debo admitir, que no pensé que irías tras el, al menos no pronto, si nunca te das cuenta de nada ¿Acaso el problema con esa loca tuvo algo que ver? 

Kyuhyun reaccionó nervioso. Se había dedicado tanto a follarla y no conocerla, que ni idea tenía de lo intuitiva y lista que era. 

-Ya vete, chismosa.

Le dijo para evadir la pregunta a lo que ella rió.

-Esta bien, esta bien, ya no me meto- Le tranquilizó- Pero… espero que tengas suerte con el. 

Le revolvió los cabellos mirándolo a los ojos.

-Ven aquí.

La atrajo hacia el y la besó por última vez.

-¿Y esto?
-Para que recuerdes que no encontrarás a nadie mejor que yo. 

Ella arqueó una ceja y atrajo la mano de Kyuhyun a su trasero.

-Entonces esto es para que sepas que no encontrarás nunca un trasero como el mío.
-No creas, el trasero de mi Hyung es muy bonito.

La chica se corrió y le sacó la lengua.

-Bleeeh cochino homosexual.
- Bleeeh puta tetona.

Ambos rieron.

-Bueno, me voy, tengo que ir a ensayar con TVXQ.
- Suerte.

Kyuhyun agitó su mano en señal de despedida. Ciertamente, la volvería a ver en algunos ensayos para el tour, pero al no tener tiempo ni razón para encontrarse, dudaba que volvieran a hablar para algo más que un saludo o una pequeña charla.

-Y a ti- Le guiñó- ¡Ah! Y que te quede claro, si va otra loca a poner bombas a mi casa, viva o muerta iré a por ti y te cortarte las bolas ¿Oíste? 
-Enterado.

Le hizo un saludo militar y vio como se alejaba, sonriente. Ahora estaba libre de toda persona con la que se haya acostado y gracias a una de ellas, estaba también libre de dudas. Le gustaba su hyung y aunque eso le cambiaba la vida como el la quería, estaba feliz.

Por el contrario Sungmin, quien había ido a buscarle para saber que le sucedía, vio toda la escena desde el otro lado, petrificado por fuera pero hundido en feas emociones por dentro. Como si ambos estuvieran escribiendo la continuación de “Las leyes de Murphy”, la mala suerte hizo que el rubio solo pudiera presenciar lo que parecía malo, y no escuchar lo que era bueno, haciendo que su mente solo procesara el fogoso beso y el coqueteo afuera del baño, siendo la primera cosa la que hizo sentir una filosa daga clavándose en su pecho… Bueno, el sabía que Kyuhyun tenía folla- amigas y también sabía quienes era, el mayor conocía demasiado a Kyuhyun para su propio bien, pero ahora que lo que hacía con ellas se materializara ante sus ojos, saber que a pesar de todo lo que habían compartido las últimas semanas el siguiera viéndolas, saber que esas emociones extrañas que el sentía por el Maknae no eran mutuas… ¿Dolía? No, no, no ¿ Por qué le dolía? No debía dolerle, Kyuhyun era su amigo, el lo quería como su amigo, no era nada más que eso ¿O si?

Sungmin decidió que el dolor mezclado con la confusión eran demasiado para su corazón, así que excusándose del ensayo con algún invento barato se fue a casa, para la sorpresa de todos, completamente solo. Estuvo horas en su dormitorio tratando de pensar y a la vez tratando de olvidar aquello que había visto, aunque no le funcionaba ninguno ya que la rabia y la pena viajaban por su cuerpo como el veneno tras una mordida de serpiente, además estaba aterrado, aún era muy pronto para estar solo y de noche en su habitación, pero no se atrevería a llamar a algún miembro para que le hiciera compañía, porque de seguro terminaba desquitándose con aquel inocente, y según el, los golpes solo los merecía Kyuhyun.

-Estúpido Kyuhyun…

Dijo en voz alta tomando su tercera copa de vino. No estaba ebrio, pero el alcohol solo agigantaba su pena y su enojo.

-Ja, prefieres a las folla- amigas en vez de elegirme a mi ¿No? Pues yo también las prefiero…me conseguiré unas cuantas, y serán más bellas que las tuyas, cada seno será del porte de mi cabeza y me las follaré hasta dejarlas en silla de ruedas… ya verás, si yo no te importo, tu menos me importas, para mi eres vomito…- Sungmin pausó brevemente su monólogo- ¿Qué mierda estoy diciendo? Basta de vino por hoy…

Se levantó pesadamente y puso la copa junto al vino en su lugar. Tras eso se sentó en el suelo, a un lado de la puerta, abrazando sus piernas.

-No debiste ser así de bueno conmigo en estos días… ahora no sé si me gustó el sexo…o si me gustas tú… y de todos modos…ninguna opción es buena…porque yo no te importo…

Y dicho esto, el rubio enterró su rostro en sus piernas, tremendamente confundido.

-Me pregunto que será…¿Me gusta…o lo amo? 

En otro lado de la ciudad, Kyuhyun se debatía entre esas dos opciones campante mientras conducía de vuelta a casa. Parecía una colegiala enamorada, siendo una actitud errónea, ya que alguien en su situación debería preguntarse si el otro le aceptará o no, pero bueno, al bobito no le importaba…esa sonrisa, esa personalidad adorable, esa forma tan fácil que tenía de comunicarse con el rubio desde siempre, ese cuerpo tan hermoso, esos ojitos brillantes… ahora podía entenderlo todo y estaba decidido a conquistar a su Hyung fuera como fuera. Se había bañado minuciosamente para quitarse el olor de su último encuentro con la bailarina, se compró ropa nueva para lucir bonito y había escogido un empalagoso y enorme conejo de chocolate en una confitería para su Hyung. De pronto, lo único que deseaba era ser el novio de Sungmin, siendo que antes repelía las relaciones serias con cruz y agua bendita. El chico sonrió divertido al notar todo eso.

-¿Me gusta o lo amo? ¿Me gusta o lo amo? ¿Me gusta o lo amo? ¿Me gusta o lo amo?

Siguió preguntándose en el resto del camino.

Tras estacionarse y entrar en el edificio, primero fue al piso superior suyo, para dejarle un encargo a Kangin y preguntar por si acaso Sungmin estaba ahí. Al no encontrarlo, bajó un piso y entró a su departamento. Vio que en la sala, Yesung, Eunhyuk y Prince Manager veían atentamente un partido de futbol. El Maknae se extrañó, si Sungmin no estaba arriba, mientras que todos los miembros que vivían en el piso de abajo estaban en la sala menos el rubio y el agente encargado de cuidarlos ya no estaba ahí después de que la sasaeng fue atrapada ¿Significaba que Sungmin estaba solo en el dormitorio que compartían? Sintió a Leeteuk y Ryeowook entrar tras el.

-¡Oh! Linda ropa.

Lo elogió el líder.

-¡Hyung! ¿Sungmin salió con Heechul-Hyung o alguien? ¿O aún tiene agenda por cumplir? 
-No, Heechul está arriba, acaparó la televisión de la sala para ver un anime así que por eso bajamos a ver el partido. Sungmin por su lado, hasta lo que se, está en su pieza, el no tiene más agenda por hoy.
-¿E-está solo?
-Sí, quise acompañarlo pero se negó diciendo que estaba cansado o algo, me extrañó un poco, pero preferí dejarlo tranquilo.

Agregó Ryeowook. El menor se inquietó ¿Tal vez… otra sasaeng lo amenazó…y…? 

Imaginó lo peor.



Continuará...